La fría mañana de Miraflores

Por Lorenzo Rodríguez Blancas. Enviado

Por Lorenzo Rodríguez Blancas. Enviado

Ilse Guerrero termina exhausta. La prueba de los 20 kilómetros de marcha atlética la dejó casi sin respiración y sus piernas tiemblan por el esfuerzo. Los estragos de la batalla escurren su rostro y sus ojos observan el cronómetro electrónico que sigue su marcha.

Ilse respira agitada tras el esfuerzo en donde exigió que sus pies fueran más rápidos, pero no cumplieron con la misión. El exandarín y doble medallista olímpico Raúl González la abraza. “Bien hecho, se estuvo cerca”, le dice.

El cronómetro marca su registro de 1:30:54 horas, se ve tranquila. Es cuarto lugar. Ha terminado el recorrido que la deja satisfecha. La fría mañana de Miraflores parece no intimidar a la marchista mexicana, que de la boca emana aquella bruma como cuando la exhalación toca un gélido momento.

A pesar de no haber subido al podio, la mexicana está feliz. Ha bajado su tiempo seis minutos y con eso la colocan con mejor claridad a los Campeonatos Mundiales de Atletismo en Qatar en unas semanas más, en busca de su sueño olímpico.

“Trabajé mucho para este tiempo. Me hubiera gustado quedarme con una medalla, pero el cuarto lugar general me sabe a bronce”, asienta la zacatecana, que habla con serenidad, pero que la nostalgia parece traicionar.

“Bajé seis minutos mi tiempo y eso me tiene contenta. El clima perfecto, circuito bien, poco de viento y cuando se hace constante casi no se siente”, agrega. Las respuestas salen con rapidez como si ya quisiera irse.

La mexicana dice haber cumplido con este primer evento dentro de las aspiraciones de llegar a los Juegos Olímpicos Tokio 2020, “gracias a Dios esta meta ya pasó. A seguir concentrándonos para el Mundial de Doha”.

Ilse Guerrero está satisfecha por lo realizado en los 20 kilómetros de los Juegos Panamericanos, en donde la última vuelta pareció eterna porque la brasileña Erica Rocha jalón fuerte.

“Soporte los jalones de las punteras, a ritmo. Los últimos cuatro kilómetros fueron intensos, en donde dije: sí voy, sí voy. Me recuperé poco, pero en la tercera ya no pude”, cuenta la marchista.

Destaca que cuando se desean las cosas se cumplen, y es satisfactorio el recibir las recompensas; “uno viene con lo que puede, creo que esto, estas marcas, este lugar obtenido es el registro de que uno puede con o sin apoyo”.

De la misma manera se dijo satisfecha por este resultado, que trabajó por espacio de dos meses sin tener la oportunidad de ver a su familia, de estar cerca de Fernanda y Vania, sus pequeñas que son su inspiración.

Tres años enfocada en la prueba de los 20 kilómetros y siente que aún falta más por cumplir.

“Hago lo que me gusta, la marcha lo disfruto mucho. Me gusta correr, pero lo hago en mis tiempos libres; bueno, los que me quedan. La practico desde niña y ahora espero que mis hijas me sigan”, comentó ya más serena.

Y sentenció que “estoy contenta por mi tiempo. Por el lugar conseguido y vamos por la revancha para estar en el Top ten”.

Ella estuvo ahí. Estuvo cerca de subir al podio en la prueba de los 20 kilómetros de caminata de los Juegos Panamericanos Lima 2019. Una fría mañana en  Miraflores.