Es para Yuli Verdugo una grata experiencia aportar bronce en JP

Por Lorenzo Rodríguez Blancas. Enviado

Por Lorenzo Rodríguez Blancas. Enviado

El rostro de Yuli Verdugo, flamante medallista de bronce en los Juegos Panamericanos Lima 2019, lo decía todo luego de haber terminado una prueba tan complicada como el Keirin, en donde en cuestión de segundos se define la carrera y, sobre todo, el podio.

Verdugo Osuna, quien debutó con el pie derecho en justas continentales, se metió con todo en la carrera en busca de una presea, ella quería el oro, “pero así es el deporte. Fue una competencia con grandes atletas”.

Recordó que en la última vuelta se definió el podio, ya que cada una de las ciclistas se lanzaron por ese obejtivo y la que mejor estrategia llevara sería la ganadora.

“Es una carrera en donde se define en cuestión de segundos. En este caso la colombiana ya había jalado más y la cubana, que tiene experiencia, encontró un hueco y se metió”, dijo la sudcaliforniana.

Y sí, porque al sonar la campana que marcaba la vuelta final, las competidoras salieron como rayo y tanto Verdugo como la cubana Lisandra Guerra se enfrentaron una a una, en tanto la colombiana se había despegado un poco de ellas.

“Esta carrera depende de las situaciones. Unas guardan su explosividad para el final para pelear las medallas”, comentó la medallista de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018.

Consideró, no obstante, que el bronce es bueno por lo hecho para llegar a este momento, pero sin duda que como todo competidor la meta es llegar a estar en lo más alto del podio, para poder disfrutar cada instante y ver ondear la bandera.

“Siempre existe la posibilidad de hacer una carrera diferente, para eso entrenamos y tratamos de sacar lo mejor. Este bronce es bueno, pero sin duda que el oro es lo que se buscaba”, apuntó.

La sudcaliforniana lamentó que su compañera Jessica Bonilla, quien participó en la prueba de persecución por equipos, se haya caído y con ello perdiera la oportunidad de otra presea.

Verdugo Osuna sabe que en esta prueba explosiva los músculos se exigen al máximo, “pero no pasa nada, si terminamos cansada, pero al final no se siente nada cuando ya tiene una meta cumplida”.