Moonchild derrocha talento en cierre de Bestia Festival

Talento y capacidad musical son algunos de los adjetivos que califican al grupo Moonchild y a su presentación en el Museo Diego Rivera Anahuacalli, en el cual John Zorn, líder de la banda, culminó su celebración de 60 años.

Con una sala abarrotada, Mike Patton, Trevor Dunn, Joey Baron, John Medeski y en la composición John Zorn ofrecieron al público mexicano un concierto especial, en el cual se demostró la capacidad musical de la banda. Moonchild fue la cereza del pastel del Bestia Festival que tuvo lugar en la Ciudad de México.

"Templars in sacred blood" es la composición que pertenece al sexto disco del proyecto Moonchild de Zorn. La voz de Patton, rica en registro y texturas, no dejó de sorprender al público asistente. Así mismo cada elemento de la agrupación, que funcionó como un ensamble preciso y potente.

De acuerdo con el mismo Medeski: "Templars es el proyecto donde participamos juntos que se siente más como un grupo, una auténtica banda".

Con este magno evento, en el Museo Diego Rivera Anahuacalli, que dio marco a una experiencia llena de texturas oscuras y el humor irónico de Moonchild, Bestia Festival cerró su primera edición con miras a generar más experiencias de extraordinaria calidad.

De acuerdo con Claudia Curiel, directora del encuentro musical, en Bestia existe el interés de atender a públicos sensibles y exigentes que no encuentran en México ofertas musicales arriesgadas y de calidad en contextos sonoros adecuados.

"Por esta razón nos interesa crear experiencias sonoras en vivo, en las que el mundo del mainstream no se suele involucrar por encontrarse lejos de su zona de confort.

"De manera que nuestra programación da cabida a bandas y proyectos que difícilmente pueden ser vistos en otros escenarios de nuestro país, porque sus sonidos se resisten a ser delimitados por etiquetas y apuestan más por difuminar las líneas divisorias entre diferentes géneros dando cabida a la improvisación y al uso del ruido como materia prima".

La vocación de Bestia es promover estas propuestas y darles su propia dimensión para ofrecer un espacio de encuentro a todo público tocado por esta sensibilidad. Todo esto como respuesta a un mundo y a un país violentado, frente a los cuales esta música y expresiones no pueden dejar de reaccionar, golpeando, a su manera, los fundamentos de lo establecido.