Tiene VIH rostro de joven y de mujer afirman quienes lo padecen

El VIH tiene rostro de joven, de mujer y de líder, a diferencia de hace décadas, no es sinónimo de muerte y se reviste de un activismo intenso, que da muestra de lucha y vida, afirman quienes lo padecen.

Mientras la Secretaría de Salud del estado realizó 400 mil pruebas de VIH este año y tiene 186 casos nuevos, activistas con VIH, como Ilsa Aguilar y Raúl Montes, ambos de 23 años de edad, enfatizaron la necesidad de visibilizar la enfermedad.

Ilsa Aguilar, transgénero y estudiante de sociología en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) es persona con VIH desde el año 2007 cuando recibió su diagnóstico positivo, a los 17 años de edad.

"Soy una mujer trans, desde los 14 años hay esta búsqueda de identidad que a todos nos pasa, hay vulnerabilidades, que también te hacen vulnerable al VIH, no había información ni apropiación del cuerpo", explicó.

Frente a un discurso médico muy técnico sobre la transexualidad y los señalamientos por no cumplir las expectativas de género, el cuidado de su salud se vio distanciado.

"Empecé tener prácticas de riesgo al VIH vía sexual, a los 17 años, ingresé a un hospital por un estado de salud deteriorado, asociado a problemas de anorexia", agregó.

Tras detectarla, en febrero de 2007, como persona con VIH, inició una búsqueda de información, convencida de que podía cambiar ciertas cosas, como alimentarse mejor, cuidarse y no caer en la discriminación interiorizada por comentarios externos.

Apoyada por su familia, recordó que su información sobre el VIH tampoco era amplia, pero encontró activistas jóvenes con diagnósticos similares e intercambió experiencias de vida, lo que se llama educación de pares.

"Cuando mi mamá se enteró decía esto del Sida, porque se refería al Sida y no al VIH, era algo que existía, pero en África, no en mi casa, con esto digo que no había información en el ámbito familiar", señaló.

Participante asidua a conferencias y talleres sobre VIH, se involucró de manera activa en el tema y se sumó al Centro de Orientación e Información de VIH/Sida, donde se convenció de asumir un activismo visible.

Decidió hacerlo por la Conferencia Internacional de Sida, que se realizó en 2008 en el país, que generó una serie de actividades y la hizo comprometerse en diversas campañas como "Una mirada positiva" y "El VIH se parece a mí".

Para 2009 se sumó a la campaña "Pasión por la Vida" que la hizo darse cuenta que al contar su historia de vida obtenía más claridad de su propia vivencia.

"Asumo mi vida como un proyecto que se construye, que se va armando, rediseñando. Me dije, quiero estudiar, en la universidad doy un paso más como persona trans porque inicio mi tratamiento de remplazo hormonal", señaló.

Esto le dio seguridad y empezó a presentarse como Ilsa, con avances como empezar a usar el baño de mujeres en lugar del de hombres y hoy es la primera mujer trans en el estado que busca su cambio de nombre en el Registro Civil.

Además, se integró a la fundación de la Alianza Mexicana de Juventudes con VIH, Alianza+, que reconoce que México no estaba como hace 20 años en la atención de VIH gracias a la movilización de quienes exigieron tratamiento.

La Alianza+, antes Red de Jóvenes Positivas y Positivos de Querétaro, organiza un encuentro de Jóvenes con VIH el próximo año, que podría realizarse en el estado o en Chiapas, porque dependerá del apoyo de las autoridades.

"México es el segundo país en Latinoamérica con mayor número de casos acumulados hasta la fecha, de jóvenes con VIH y a nivel mundial, las y los jóvenes representan el 50 por ciento de los nuevos casos de infecciones por VIH", detalló Ilsa.

Pese a los avances, aún se enfrentan diversas fobias producidas por la mala información. En el VIH sólo hay tres vías de contagio específicas: sexual, sanguínea y perinatal y cada una tiene mecanismos y condiciones de transmisión.

A veces, indicó Ilsa, se tiene la idea de que el VIH se transmite como la gripa y no es cierto, a lo que se suman ciertos prejuicios institucionales, que reducen la información hacia la gente.

De acuerdo con el secretario de Salud estatal, Mario César García Feregrino, este año se realizaron cerca de 400 mil pruebas de diagnóstico de VIH y hay 186 casos nuevos, un incremento similar al del crecimiento poblacional.

"Hemos tenido más casos de portadores sanos, en el tamizaje que estamos haciendo no sólo en personas de riesgo, sino a todas las mujeres embarazadas, para hacer un diagnóstico y darle medicamentos a los niños en cuanto nacen", agregó.

La práctica sexual se mantiene como la primera causa de transmisión, seguida por la congénita y en menor grado, por transmisión sanguínea, "que es poco frecuente".

Para García Feregrino una cuestión que podría disminuir "de manera sustancial" los casos de VIH son "las relaciones sexuales con valores, conscientes, el reconocimiento de la monogamia".

El activista de Teatro y Sida, Raúl Montes, de 23 años de edad y persona VIH desde hace cinco años, enfatizó que lo más importante es la prevención y la erradicación de la discriminación social.

Aunque hay avances importantes, lamentó que aún existan estigmas y falta de información, incluso cuando se realizan campañas entre los jóvenes universitarios.

"Los chavos están interesados en recibir información, pero rectoría o la administración de universidades cierran la puerta o nos dejan entrar pero piden que evitemos ciertas expresiones sobre sexualidad y nos quedamos cortos", consideró.

La negativa a que en las prácticas informativas se usen palabras adecuadas y precisas, estimó, puede provocar que sigan las prácticas de riesgo o por lo menos, que continúe la discriminación.

Raúl Montes recibió su diagnóstico casi de inmediato tras saber que tuvo una práctica sexual de riesgo con una persona VIH, lo que le permitió estar en observación médica y recibir los retrovirales un año después del dictamen positivo.

Hoy participa en talleres de sensibilización entre el personal médico para evitar la discriminación y obtener un trato digno, porque estos son los problemas y no tanto la falta de medicamentos para las personas VIH.

"Actualmente se vive una nueva cara del VIH, ya no se puede hablar de una cara del VIH de los años 80 o 90, actualmente el VIH tiene cara de mujer, tiene cara de joven y tiene cara de líder", afirmó.

Aseguró que los jóvenes ya no tienen miedo de decir su estado serológico sino que reconocen que la mejor arma es generar redes y alianzas entre diversas organizaciones, para promover la participación de todos y evitar nuevos casos.

La falta de información, insistió, lleva a los jóvenes a buscar en sitios poco seguros para conocer sobre el VIH y explicar que también las amas de casa y los jóvenes pueden padecerlo.

"Somos chavos brillantes, somos chavos trabajadores. Nuestro interés no es irnos a quejar y hacer marchas, el mundo no necesita marchas, necesita acciones, gente líder, la mejor arma contra el VIH es conocer al VIH", consideró.

Este domingo se realizarán diversas actividades en la ciudad con motivo de la lucha contra el VIH, por lo que se presentarán desde cortometrajes y pruebas rápidas de detección en las distintas plazas del centro histórico.