Exige GDF erradicar mutilación genital femenina

En el quinto de los 16 Días de Activismo contra la Violencia hacia las Mujeres y las Niñas, el Gobierno del Distrito Federal llamó a erradicar las prácticas de mutilación genital femenina.

Adriana Contreras Vera, directora general de Igualdad y Diversidad Social del Distrito Federal, planteó que además de violar los derechos humanos y las libertades fundamentales esa práctica atenta contra el ejercicio de la sexualidad femenina y la dignidad humana.

En nombre de la Secretaría de Desarrollo Social local (SedesoDF), la funcionaria capitalina llamó a contrarrestar esas prácticas lacerantes, no documentadas aún en México, con medidas urgentes y eficaces para eliminar su incidencia.

Ante la directora de Desarrollo Social de la delegación Miguel Hidalgo, Valentina Batres Guadarrama, Contreras Vera aseveró que aun cuando en algunas culturas la ablación es considerada en sus usos y costumbres como una práctica socialmente tolerada no deja de ser una violación a las garantías fundamentales de las mujeres.

Como parte del Día de la Lucha contra la Mutilación Genital Femenina, Contreras Vera enfatizó que la violencia de ese tipo se manifiesta como el símbolo más radical de la desigualdad en la sociedad, dirigida hacia las mujeres por el simple hecho de serlo, sin respeto a su libertad y a su capacidad de decisión.

En su oportunidad Batres Guadarrama destacó ante la Red de Mujeres de la delegación Miguel Hidalgo la celebración de los foros de ese tipo, pues crean una conciencia más clara y objetiva de la problemática a fin de realizar acciones entre sociedad y gobierno, entre mujeres y hombres, para lograr una construcción más sana del tejido social.

En este marco se proyectó un material videograbado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) referente a la violación a los derechos humanos de las mujeres y se otorgó una plática en torno a esa situación en el ámbito internacional.

La mutilación genital femenina consiste en la resección parcial o total de los genitales externos de la mujer por motivos no médicos.

Entre sus causas se encuentran factores culturales, religiosos y sociales existentes en comunidades y familias como parte de la "buena crianza de las niñas".

Esa práctica constituye una tortura, un trato cruel, inhumano y degradante, así como uno de las mayores actos de discriminación hacia las mujeres ante el cual, se concluyó en el foro, no se debe guardar más silencio.