Llega "El mar muerto" a salas cinematográficas este viernes

Su gusto por la creación de atmósferas, esta vez teniendo como escenario principal el mundo urbano de la Ciudad de México, fue lo que llevó al cineasta Ignacio Ortiz Cruz a filmar "El mar muerto", que luego de cuatro años de espera, llegará este viernes a las salas de cine con 10 copias.

"La película es una especie de metáfora de un estado muy débil y una iglesia perdida y éste es el primer largometraje que filmo en la Ciudad de México, que es un lugar que conozco desde los 18 años y que me interesa retratar", expresó en entrevista el director de "Cuento de hadas para dormir cocodrilos".

Indicó que él hace el tipo de cine que le represente un reto como director, "esta película es muy distinta a lo que he hecho antes, pero de eso se trata al hacer cine, asumir nuevos retos y en este caso no solo fue la creación de atmósferas sino de los propios personajes".

A Nacho Ortiz le gusta trabajar con actores profesionales, aunque no descarta la posibilidad de hacerlo con no actores en el caso que la historia lo requiera, pero en "El mar muerto" se dio el gusto de reunir a Joaquín Cosío, Mario Almada, Aída López, Ana Ofelia Murguía y Sergio Bustamante, entre otros.

"Siempre busco entablar una especie de complicidad con mis actores, crear juntos el personaje, además de que con ellos me divierto, aprendo. Me emociona el proceso de 'casting', creo que es uno de los aspectos más importantes en la creación cinematográfica y lo que me permite ver el rostro de la película", manifestó.

La actriz Aída López aseguró haber disfrutado a su personaje en esta cinta, donde lo más complicado fue trabajar en las locaciones elegidas por el director, "era un poco peligroso filmar en las madrugadas en calles del Distrito Federal".

En esta película, López interpreta a "Magdalena", una prostituta que se ganan la vida como puede y que encuentra su consuelo ante el miedo refugiándose en su hermana "María", ella es su motor, así que cuando la pierde, el miedo se apodera de ella y decide que su vida ya no tiene sentido.

En "El mar muerto" confluyen diversas historias que se desarrollan de manera simultánea, un boxeador decadente, interpretado por el actor Joaquín Cosío, un sacerdote que tiene que aceptar limosnas de dudosa procedencia, unos policías que "vigilan" las calles de la ciudad y una mesera paranoica tendrá que confrontar los avances románticos de su patrón oriental.

Un apagón en la ciudad propicia que todos estos personajes cambien de manera radical su perspectiva y cometan lo que para muchos podría ser un acto de transgresión.