La FIFA celebra su 50 aniversario en Copa del Mundo Suiza 1954

La Copa del Mundo Suiza 1954 coincidió con el festejo de 50 años de la fundación de la FIFA, que cedió finalmente la organización al país alpino, luego que cuatro años atrás no pudo celebrarla debido a que la infraestructura deportiva que tenía era insuficiente.

Conocido y recordado como el del "Milagro de Berna", este quinto mundial de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) reunió a 16 selecciones, tres más que Brasil 1950, procedentes de tres continentes (Europa, América y Asia) y repartidas en cinco sedes: Basilea, Berna, Lausana, Zúrich y Ginebra.

Fue el tercero que se organizó en Europa, luego de Italia 1934 y Francia 1938, pero el primero en regresar al "viejo continente" tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, que evitó la realización de las justas en 1942 y 1946, y de la cita en Brasil 1950.

Por Europa compitieron República Federal de Alemania, a la postre campeón mundial; Hungría, que era el máximo e indiscutible favorito; además de Austria, Bélgica, Checoslovaquia, Escocia, Francia, Inglaterra, Italia, Turquía, Yugoslavia y el anfitrión Suiza.

México, Brasil y Uruguay, que llegó como flamante campeón mundial luego del famoso "Maracanazo" cuatro años antes, representaron al continente americano, y por Asía asistió Corea del Sur, el peor de los 16 invitados tras recibir severas golizas 9-0 y 7-0 que lo regresaron de inmediato a las tierras orientales.

Este certamen marcó varios récords, uno el de tener el mayor número de países inscritos en la fase de calificación con 45 involucrados en la lucha por lograr un cupo, entre ellos Alemania y Japón, que regresaban así al seno de la FIFA tras la expulsión que sufrieron como consecuencia del conflicto bélico mundial.

La razón del sobrenombre "Milagro de Berna" que lleva esta copa se debió a lo ocurrido en la gran final entre Alemania Federal y el máximo favorito, Hungría, que ganaba de forma clara y contundente 2-0 y terminó por ceder el título a los germanos, que le dieron la voltereta 3-2.

Esta hazaña teutona que le dio su primera Copa del Mundo fue más sonada y llamativa debido a que en esa época, los "mágicos magiares" eran considerados una máquina imbatible en toda la zona europea, y más tras ganar el oro en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952.

Aquella selección de Hungría, con Ferenc Puskas, Jozsef Boszik y Sandor Kocsis, llegó a la gran final luego de permanecer invicta en partidos oficiales durante cuatro años y tras vencer y exhibir a todos sus rivales, entre ellos el propio equipo alemán, al que masacró 8-3 en la primera ronda de este mundial que fue televisado por completo.

Pero en cuartos de final Hungría ganó 4-2 a Brasil, juego recordado como la "Batalla de Berna" y donde se originó lo que pudo ser su debacle en la final, pues la monumental bronca que se dio entre jugadores y delegados de ambos equipos, desde la cancha hasta los vestidores, mermó a los magiares.

Así, la República Federal de Alemania se adjudicó su primer mundial un 4 de julio de 1954 ante poco más de 60 mil aficionados en el Estadio Wankdorf de la ciudad de Berna, en donde se gestó una de las mayores sorpresas que jamás se han dado en un campeonato de los llamados mayores organizado por la FIFA.