Comerciantes regalarán sopa nutritiva a población en pobreza extrema

Comerciantes presentaron un proyecto piloto para fabricar una sopa nutritiva con los excedentes de alimentos que generalmente no se aprovechan y cuya distribución será gratuita entre la población más pobre del país.

El presidente de la Confederación Nacional de Agrupaciones de Comerciantes de Centros de Abasto (Conacca), Arturo Fernández, precisó que esa iniciativa es la contribución del sector a la Cruzada Nacional contra el Hambre puesta en marcha por el gobierno federal.

En conferencia de prensa subrayó que de esa manera se aprovecharían las mermas y los excedentes de alimentos, que ascienden a 37 millones 500 mil toneladas al año y que generalmente se desperdician.

Detalló que el programa piloto se pondrá en marcha en los próximos días en cinco municipios de Puebla, de los 400 a escala nacional considerados prioritarios para su atención por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).

Fernández Martínez abundó que el programa Manufactura y Envasado de Sopas Biofortificadas a base de Verduras y Hortalizas de los Excedentes y el Combate a la Pobreza Alimentaria tendrá una primera fase que beneficiará a 300 mil personas.

Si el programa tiene éxito, como prevén, en los próximos años se extenderá a todo el país ya con la participación directa de los gobiernos federal y de los estados, así como de productores de agroalimentos del territorio nacional.

Los integrantes de la Conacca aclararon que los productos con que elaboren la sopa no son desperdicios o están en mal estado, pues se trata de alimentos excedentes, además de que se harán análisis científicos para certificar su calidad.

La sede del proyecto piloto será la Central de Abasto de Huixcolotla, Puebla, donde se instalará una planta procesadora en 300 metros cuadrados y tendrá una capacidad de producción de 300 toneladas al mes.

Con ella se tendrá una cobertura de hasta 10 mil sopas diarias y 300 mil mensuales en los primeros tres meses, con las normas oficiales de buenas prácticas y etiquetado e información nutrimental, operado bajo la gestión de inocuidad y calidad global.

Las sopas contendrán zanahoria, jícama, cebolla, apio, papa alfa, col, coliflor, acelga, espinaca, jitomate, ajo, brócoli y cualquier otra verdura o legumbre que se encuentre en excedente, detalló Arturo Fernández Martínez.

Otro objetivo de ese programa es reducir hasta en 30 por ciento, en su etapa inicial, los excedentes o mermas de productos; para mediano y largo plazos se pretende generar agroindustrias en las centrales de abasto que, además, fomenten la creación de empleos y coadyuven a abatir el hambre en el país.