Han pasado 30 años sin Manuel Scorza, narrador del indigenismo peruano

El novelista, poeta y editor peruano Manuel Scorza, a quien se recuerda mañana que se cumplen 30 años de su fallecimiento, es considerado uno de los narradores más destacados del indigenismo peruano.

La obra del autor perteneciente a la Generación del 60 trascendió más allá del tiempo y las fronteras ya que varias de sus novelas fueron traducidas a más de 40 lenguas y lograron consolidarse como muestras de la más destacada literatura peruana del siglo XX.

Manuel Scorza Torres vino al mundo el 9 de septiembre de 1928, en Lima, Perú, sin embargo su niñez y juventud transcurrió en el distrito Acoria, señala la biografía del autor disponible en el portal en Internet "poemas-del-alma.com".

Sus primeros estudios los cursó en el Colegio Militar Leoncio Prado y a los 17 años el joven Manuel ingresó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

En esos años, señalan sus datos biográficos publicados en "escritores.org", comenzó una tapa de febril actividad política que lo obligó a partir hacia el exilio, tras el golpe de Estado del general Manuel A. Odría (1896- 1974) y la implantación de la dictadura.

París, Francia se convirtió en la nueva ciudad de residencia del escritor, quien se ganó la vida como lector de español en la Escuela Normal Superior de Saint-Cloud.

En 1955 publicó su primer poemario titulado "Las imprecaciones" y 10 años después de su partida, tras la caída de la dictadura, regresó a su país natal.

En su obra narrativa, Scorza encontró el espacio ideal para abordar los problemas sociales del Perú.

Como novelista incursionó en el género con "Redoble por Rancas" (1970), obra que abrió un ciclo denominado "La Balada" o "La Guerra Silenciosa", donde desde una óptica poética que fusiona mitos ancestrales e historia, se muestra la antigua lucha de los campesinos para recuperar sus tierras.

"Historia de Garabombo el Invisible" (1972), "El Jinete Insomne" (1977), "Cantar de Agapito Robles" (1977) y "La Tumba del Relámpago", también forma parte de dicho ciclo, en el que se une el realismo social y la fantasía poética.

De acuerdo con la biografía de Scorza difundida en el sitio electrónico "enciclopedia_universal.esacademic.com", en 1968 en plena efervescencia de las luchas campesinas en la Sierra Central y en virtud a su activa participación a través de un movimiento político indigenista, el poeta se vio obligado a abandonar nuevamente su país con destino a París.

En 1983, el autor regresó a la escena literaria con su obra "La Danza Inmóvil", que se convirtió en su último libro, pues ese año, el 27 de noviembre, Manuel Scorza murió a consecuencia de un accidente aéreo que se produjo cerca de Madrid, en España.