Incompetencia en maestros podría tener consecuencia graves: Perrenoud

El sociólogo Philippe Perrenoud alertó que la falta de competencia de los maestros puede tener consecuencias graves, ya que son los únicos asalariados que pueden pretender no rendir cuentas, y que pretenden convertir el aula en un espacio privado.

Al impartir una conferencia a un grupo de directores y maestros de escuelas sobre su libro "Diez nuevas competencias para enseñar", editado por Graó, el sociólogo comentó que "el trabajo de los maestros no se detiene en la frontera del aula, va más allá del tiempo y espacio de un colegio".

En las instalaciones de Ediciones SM, expuso que es ahí donde entra la necesidad de evaluar para determinar si los maestros ayudan a los niños a formarse, a construir sus propias competencias para enfrentar la vida.

Enfatizó que la educación por competencias brinda la posibilidad de responder de manera expedita, situación que se exige en el mundo laboral, ya que la competencia es el conjunto de esquemas que permiten combinar razonamientos, conocimientos y habilidades de manera segura y rápida, con pocos errores, dudas y angustias.

Señaló que a partir de las competencias se pueden generar rutinas eficaces, que son necesarias en el ejercicio de una profesión, donde es posible improvisar, aunque normalmente se requiere responder rápido y bien.

En ese sentido, desglosó ante los profesores presentes que cada una de las 10 competencias que requiere un maestro para enseñar están contenidas en su libro que forma parte de la Biblioteca para la Actualización del Maestro (BAM) de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Ellas son, dijo, organizar, animar situaciones de aprendizaje, manejar los avances de los aprendizajes, diseñar y hacer evolucionar dispositivos de diferenciación, involucrar a los alumnos en su aprendizaje y su trabajo, y trabajar en equipo.

Asimismo, participar en la gestión de la escuela, informar e involucrar a los padres de familia, utilizar nuevas tecnologías, enfrentarse a los deberes y los dilemas éticos de la profesión y, por último, manejar su propia formación continua.

En su exposición, presentada en francés y apoyada con traducción simultánea al español, enfatizó que "el trabajo del docente consiste en diseñar, estructurar y animar actividades que propicien situaciones didácticas que den un significado a aprender para que se comprenda a fondo la educación.

En ese sentido, instó a los maestros a entender que los alumnos deben recorrer el camino de la humanidad, destruir los saberes intuitivos para poner en su lugar nuevamente un saber adecuado.

Subrayó que la profesión no es inmutable, es decir, que los docentes no se forman una sola vez para serlo, requieren una constante actualización.

Por ello, añadió, "deben crearse instituciones de formación continua para el docente, acordes con la educación de cada país".

También, Perrenoud habló de la importancia de ser reflexivos, es decir, identificar "lo que hacemos bien y lo que no, nuestras obsesiones, nuestros errores".

Finalmente, señaló que la práctica reflexiva requiere lucidez sobre lo que uno podría eficientar y este trabajo no es natural, pues los sistemas educativos a menudo no producen climas reflexivos.