Busca rama masculina del Regnum Christi un nuevo inicio

La rama masculina del movimiento católico Regnum Christi comenzó hoy una inédita asamblea general, en busca de un nuevo inicio que deje atrás la herencia de su inmoral fundador, Marcial Maciel Degollado.

En el encuentro, el primero en su historia, que se extenderá hasta el próximo 1 de diciembre, participan unos 24 consagrados (ocho por oficio y 16 por elección) que deberán aprobar la redacción de unos nuevos estatutos internos y elegir a los futuros superiores.

La misma tiene lugar en la sede del responsable general de la rama en la capital italiana y es encabezada por Velasio De Paolis, el cardenal responsable de la renovación de ese movimiento de laicos y también de la congregación de los Legionarios de Cristo.

Entre otras cosas los asistentes deberán aprobar el borrador de unos nuevos estatutos de la vida consagrada y elegir un nuevo gobierno compuesto por responsable general, consejeros generales y ecónomo general.

Analizarán la situación de los consagrados del movimiento Regnum Christi a la luz del informe de los superiores salientes y de las relaciones de los responsables territoriales.

También se estudiará el borrador de un reglamento para los consagrados y otros documentos sobre la formación, según informó la oficina de prensa de la institución.

Pero lo más interesante es la discusión de borrador de un convenio que contempla las formas de colaboración entre las realidades que componen el Regnum Christi (legionarios, consagrados, consagradas y laicos no consagrados).

Ese texto debería garantizar la autonomía de cada parte y tutelar la comunión, y -de ser aprobado- regirá por un máximo de seis años.

El mismo tendería a evitar la ingerencia de los legionarios en la vida interna del movimiento y la sumisión de los consagrados a los dictados de los sacerdotes.

Aún así existen opiniones que ponen en duda la eficacia de este escrito para modificar un "modus operandi" consolidado desde hace demasiado tiempo.

Y es que el difunto sacerdote mexicano Marcial Maciel Degollado, culpable de abusos sexuales contra menores (entre otras cosas), creó el Regnum Christi hace décadas como un ápice de la congregación de los Legionarios de Cristo.

Su objetivo fue acoger a mujeres ligadas a su obra religiosa o familiares de los seminaristas que reclutaba la Legión. Pero nunca estuvo en sus planes darle autonomía.

El director general de los Legionarios fue, al mismo tiempo, el superior de las consagradas primero y luego también rigió sobre los consagrados. Por eso ni ellas ni ellos tuvieron nunca un gobierno independiente.

Los asistentes para cada rama fueron sólo ejecutivos de lo dispuesto por Maciel y, en general, de los sacerdotes de la Legión. En realidad ambas instituciones, congregación y movimiento, fueron siempre una misma entidad.

Cuando la crisis causada por las inmoralidades del fundador golpeó a los Legionarios, rápidamente se contagió al Regnum Christi. La sangría interna se reflejó por igual en todas las secciones.

De las casi mil mujeres consagradas activas hace un lustro, hoy permanece menos del 60 por ciento, aunque algunas fuentes de primera mano consultadas por Notimex indican una deserción cercana a la mitad.

Como en la Legión, también el "Reino" tuvo sus salidas clamorosas como la de Malén Oriol, durante años la responsable de toda la rama femenina.

Mediante reuniones realizadas en diferentes niveles en los últimos meses, tanto los consagrados como las consagradas trabajaron en la propuesta de redacción de sus nuevos estatutos internos.

Los heredados por Maciel eran abusivos e ilegítimos (nunca fueron aprobados por la Santa Sede, al menos no en los términos en los cuales podría encontrarse en las bibliotecas de las diversas comunidades).

Por lo pronto a la asamblea de la rama masculina le seguirá una similar de la femenina, prevista del 2 al 18 de diciembre. Y el 8 de enero de 2014 comenzará el capítulo general extraordinario de la Legión.

De estas tres reuniones surgirán tres estatutos internos diversos que deberán ser aprobados definitivamente por el Papa Francisco, antes de su entrada en vigor.