Pide Papa a Putin colaborar para cese de violencia en Siria

El Papa Francisco pidió hoy al presidente de Rusia, Vladimir Putin, colaboración para lograr un cese a la violencia en Siria, durante una audiencia privada que sostuvieron ambos en El Vaticano.

Unos 35 minutos duró el encuentro cara a cara entre el obispo de Roma y el mandatario, en la biblioteca pontificia ubicada en el segundo piso del Palacio Apostólico.

El coloquio fue calificado como "cordial" por una nota vaticana, que destacó el "beneplácito por las buenas relaciones bilaterales".

Estableció que durante el encuentro se prestó "especial atención" al tema de la búsqueda de la paz en el Medio Oriente y a la situación en Siria.

Al respecto Putin agradeció al líder católico por la carta que este le envió el 5 de septiembre pasado con motivo de la cumbre del G-20 de San Petersburgo y en la cual conminó a la comunidad internacional a encontrar una solución al conflicto en territorio sirio.

"Se subrayó la urgencia de hacer cesar la violencia y de buscar asistencia humanitaria necesaria para la población, como también favorecer iniciativas concretas para una solución pacífica del conflicto", indicó el comunicado.

"(Una solución que) privilegie las vías de negociación e involucre varios componentes étnicos y religioso, reconociéndoles el imprescindible rol en la sociedad", agregó.

Durante el encuentro el Papa hizo hincapié en la situación crítica de los cristianos en algunas regiones del mundo, así como en la defensa de los valores correspondientes a la dignidad de la persona, al cuidado de la vida humana y de la familia.

Según dijo el portavoz vaticano, Federico Lombardi, el presidente transmitió al Papa los saludos del patriarca ortodoxo de Moscú, Cirilo, pero no hubo invitación alguna a visitar el país. "Nadie la esperaba", precisó.

Tras el diálogo en privado, ambos intercambiaron regalos. El pontífice obsequió un mosaico con un paisaje de los Jardines Vaticano y a cambio recibió una pintura de la Virgen de Vladimir, una de las imágenes más veneradas por la Iglesia ortodoxa.

Mientras el Papa se alejaba de la mesita en la que se dejan los regalos, Putin lo detuvo para preguntarle: "¿Le gusta la imagen?". Bergoglio dijo que sí. Después Putin se persignó a la manera ortodoxa y besó el ícono mariano; el Papa siguió su gesto.

Tras despedirse el mandatario se reunió, también en privado, con el "número dos" del Vaticano, el secretario de Estado Pietro Parolin, quien estuvo acompañado por Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados.