Ayudan asociaciones de productores forestales a reducir pobreza: FAO

El fortalecimiento de las organizaciones de productores forestales contribuye a reducir la pobreza y promover el desarrollo económico de propietarios y agricultores de pequeñas explotaciones forestales, afirmó hoy la FAO.

La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) dijo en un comunicado que esa posición fue expresada en la Conferencia Internacional sobre Organizaciones de Productores Forestales que tiene lugar en Guilin, China, del 25 al 28 de noviembre.

"Ser parte de una organización de productores puede dar a los productores forestales individuales un mejor acceso a los mercados, una posición negociadora más fuerte, información esencial sobre los mercados, voz en el desarrollo de políticas y ayudarles a mejorar sus habilidades empresariales", anotó.

Recordó que cientos de millones de personas dependen de los bosques para su subsistencia.

Pero, agregó, a pesar de ello, las organizaciones de productores forestales que se dedican a la producción de madera, productos no madereros, artesanía y plantas medicinales, no son aún tan comunes o no cuentan con el reconocimiento adecuado.

"Las organizaciones de productores forestales han contado con escasos recursos y han sido hasta ahora poco reconocidas", señaló Eduardo Rojas- Briales, subdirector general de la FAO al frente del departamento Forestal.

"Los grupos bien organizados -añadió- permiten a sus miembros tener más poder de negociación y obtener acceso a préstamos. Los grupos más grandes pueden ejercer presión en defensa de los intereses de sus socios e influir en las políticas".

Además, dijo, a través de organizaciones de productores forestales, los pequeños propietarios también pueden fortalecer el manejo sostenible de los bosques.

Según la FAO, los agricultores, en especial los pueblos indígenas, los pequeños campesinos, las mujeres y agricultores familiares, también se benefician de la gestión de los bosques, pues les permite diversificar sus fuentes de ingresos.

Pero, además, les ayudaría a compensar los posibles riesgos de confiar únicamente en los cultivos.

"Debido al aumento de los riesgos que plantea el cambio climático, los agricultores se beneficiarán del apoyo a la diversificación de sus actividades de subsistencia", señaló Jeffrey Campbell, director del Mecanismo para los bosques y fincas.

Tal mecanismo es una asociación entre la FAO, el Instituto Internacional de Medio Ambiente y Desarrollo (IIMAD) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

"Mientras que las sequías graves pueden destruir los cultivos, algunos tipos de bosques son más resistentes a las sequías y las soportan mejor, contribuyendo a la seguridad alimentaria y produciendo un amplio abanico de otros productos importantes", añadió Campbell.

Según la FAO, cuando la gente local cuenta con derechos claros, justos y transparentes para la gestión de los bosques y para obtener beneficios económicos de ellos, son más propensos a realizar las inversiones a largo plazo que requiere el sector forestal.

Además, anotó, cuando están seguros de que los derechos están salvaguardados, la población local puede mantener y aumentar sus esfuerzos tradicionales para preservar los bosques.

Las mujeres deben tener los mismos derechos como productoras, beneficiarias y responsables de la toma de decisiones, subrayó la FAO.