Busca ministro argentino controlar dólar y frenar caída de reservas

El nuevo ministro de Economía de Argentina, Axel Kicillof, anunciará esta semana medidas para revertir la caída de las reservas y estabilizar el complejo mercado cambiario que afecta las previsiones de crecimiento.

Aunque Kicillof anticipó el jueves pasado que "no vamos a hacer ningún gran anuncio", fuentes de la presidencial Casa Rosada confirmaron este lunes que el control del dólar es uno de los principales objetivos de la nueva gestión.

Kicillof asumió recién el pasado miércoles, luego que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner cambiara de manera sorpresiva a parte de su gabinete.

De inmediato se sucedieron especulaciones sobre qué hará el gobierno con el dólar, después de las controversias desatadas desde que a fines de 2011 se endurecieran controles que no evitaron la fuga de capitales.

Actualmente Argentina padece los efectos de un mercado cambiario ilegal que compra y vende dólares a un precio que casi duplica el valor oficial, que es de seis pesos.

Además, se mantiene la fuga de capitales, lo que ha fortalecido la especulación, por lo cual el gobierno podría "desdoblar" la divisa, es decir, establecer dos tipos de cambio, uno para las operaciones del Estado y otro para el comercio y actividades privadas.

Como este lunes fue feriado en Argentina y no hubo actividad en la Bolsa de Valores, será hasta este martes cuando se sabrá la reacción de los mercados a esta nueva posibilidad.

Además, Kicillof participará este martes de su primer acto público como ministro, ya que encabezará la apertura de la 61 Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción, en donde se espera que dé a conocer sus primeras definiciones.

El otro gran tema pendiente y que causa alarma en algunos sectores es la caída de reservas, ya que en los últimos tres años pasaron de 50 mil a 30 mil millones de dólares, con una tendencia que sigue siendo a la baja.

La razón principal es el pago de la deuda externa que ronda los 200 mil millones de dólares, situación que podría agravarse en caso de que la justicia estadunidense falle en contra de Argentina en su larga pelea con los llamados "fondos buitre" (especuladores).

Los "fondos buitre" son aquellas empresas o privados que compran bonos de deuda externa de países en bancarrota, para luego revenderlos o cobrarlos con ganancias millonarias, es decir, que especulan.

En el caso de Argentina, el gobierno realizó desde 2005 y 2010 un exitoso e inédito canje, ya que el 93 por ciento de sus acreedores aceptó una quita del 75 por ciento.

Los bonistas restantes, que representan sólo el 7.0 por ciento de los acreedores, continuaron con su reclamo de pago total y en agosto pasado lograron que la Corte de Apelaciones de Nueva York les diera la razón.

El problema es que Argentina no está en condiciones de pagar esos mil 300 millones de dólares de inmediato, como quiere un tribunal estadunidense, además de que enseguida se vendría un alud de nuevos acreedores con otras demandas millonarias.