Con recital de la OSN concluyen festejos a Mario Lavista

La Academia de las Artes rindió hoy aquí un homenaje al compositor mexicano Mario Lavista Camacho (1943) con un concierto a cargo de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes.

La agrupación musical más representativa de México concluyó así con una serie de homenajes que el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) organizó al Premio Nacional de Ciencias y Artes, en el área de Bellas Artes, 1991, a lo largo de este 2013, con motivo de su cumpleaños 70.

Bajo la dirección del concertista mexicano Juan Carlos Lomónaco, los sinfónicos deleitaron a poco más de mil personas, entre ellas el homenajeado, quien se situó justo a un costado del palco presidencial muy sonriente.

"Popol Vuh", de Eugenio Toussaint; "Divertimento para piano y orquesta", de Joaquín Gutiérrez Heras; "Ficciones" del propio Lavista, "Nocturno", de Blas Galindo, y "Danzón núm. 8", de Arturo Márquez, integraron el repertorio de la tarde.

Ataviados de saco blanco y pantalón negro, la OSN engalanó el festejo de Lavista, al que se sumo el pianista Alberto Cruzprieto, como solista invitado, quien interpretó con solvencia "Divertimento para piano y orquesta", lo que le valió ser ovacionado por los presentes.

"Ficciones" y "Danzón número 8", de Lavista y Márquez, respectivamente, fueron las piezas más aplaudidas y con las que el compositor reconoció a la agrupación de pie.

Es de mencionar que entre los homenajes de los que ha sido objeto el compositor, destaca el que se efectuó en la pasada edición del Festival Internacional Cervantino, donde la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato estrenó la pieza Canto fúnebre/A la memoria de "Quinos", que compuso a su amigo Joaquín Gutiérrez Heras, con quien Lavista tocaba el piano a cuatro manos.

"Ficciones" también se tocó en el Festival Internacional Cervantino; fue escrita en 1980 y Mario Lavista se inspiró en una colección de cuentos de Jorge Luis Borges sobre la búsqueda de la divinidad.

La particularidad de esta obra es que utiliza un sistema armónico con un sentido de espiral, donde todo vuelve al principio, lo que busca crear la ilusión de un tiempo circular que simboliza el ciclo eterno de las cosas.

Otro de los homenajes que recibió el compositor mexicano provino de nueve de sus ex alumnos del Conservatorio Nacional, de quien Lavista se expresó satisfecho de haberlos formado.

Un cortometraje realizado por su prima hermana la fotógrafa Paulina Lavista, que se transmitió por TV UNAM, también formó parte de los festejos.

En los años recientes, Mario Lavista ha trabajado en estrecha colaboración con notables instrumentistas interesados en la exploración e investigación de nuevas posibilidades técnicas y expresivas que ofrecen los instrumentos tradicionales.

En 1978 le otorgaron la beca de la Fundación Guggenheim para escribir su ópera en un acto, Aura, basada en el relato de Carlos Fuentes. En ese mismo año fue nombrado miembro de la Academia de las Artes.