Alertan sobre alza sostenida en mendicidad de niños en Yucatán

Un estudio realizado por la Procuraduría de la Defensa del Menor y la Familia de Yucatán (Prodemefa) alertó de un crecimiento sostenido en el número de menores dedicados a la mendicidad y la venta de diversos artículos, principalmente en esta capital.

De acuerdo con el último censo orientado a conocer cuántos niños trabajan en las calles, se contabilizaron 455 menores y, de estos, de entre 15 a 20 por ciento proviene principalmente de Chiapas y Oaxaca.

Esa cifra es superior a la que se tenía a principios de este siglo, cuando el número de menores en situación de mendicidad no superaba los 200, y al igual que ahora se les ubicada mayormente en calles de la capital yucateca.

Según el reporte de la Procuraduría, este incremento en el número de niños en situación de calle tiene mucho que ver con la migración proveniente de otros estados.

La situación se vuelve más evidente durante los periodos vacacionales, en especial durante el verano, en los que se puede ver una buena cantidad de menores pidiendo limosna o trabajando como vendedores ambulantes en sitios turísticos, como playas.

El estudio realizado por el Sistema DIF Yucatán se conformó con una serie de recorridos realizados cada 15 días por personal de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (CDHEY).

Sin embargo, el reporte indica que para tener una plataforma de datos actualizada, es necesario hacer un estudio por lo menos cada dos años.

Por ahora, las últimas cifras que datan de finales y principios del año pasado eran de 455 menores en situación de calle de los cuales el 70 por ciento son oriundos de Yucatán y el 30 por ciento restante eran niños que vienen de Chiapas y Oaxaca, principalmente.

Las edades más comunes van de los 10 a 16 años y la mayoría se dedican a la mendicidad.

Sobre este tema, el presidente de la CDHEY, Jorge Victoria Maldonado, indicó en entrevista que la institución tiene programas permanentes para tratar de ayudar a los menores en situación de calle.

Sin embargo, el ombudsman aclaró que este fenómeno "es un tema que más que buscar un castigo para los padres de esos menores, es un asunto donde debemos de intervenir no sólo instituciones de gobierno, sino también la sociedad, porque es un tema de conciencia".

"Se hace una labor de conciencia sobre todo con los padres o con las personas que tienen en custodia a esos niños, aunque sí se está pendiente de evitar cosas que pongan en peligro la integridad de los menores, lo que se hace de forma coordinada con las autoridades", expuso.

Por su lado, la fiscal del estado y ex titular de la Prodemefa, Celia Rivas Rodríguez, manifestó que a pesar del crecimiento que reporta el tema de los niños de la calle en la entidad, no existen denuncias sobre explotación o abusos sexuales.

De tal modo, no existen evidencias ni quejas de que esos menores sean usados para comercio sexual, si no más bien su familia les obliga a vender productos o a trabajar sin recibir una remuneración.

"Se sabe que un niño que trabaja en la calle, además de estar expuesto a situaciones donde pone en peligro incluso su vida, es un niño que tampoco puede rendir lo mismo en la escuela y por lo general no logran una muy buena escolaridad", dijo.

Refirió que el hecho de que no haya denuncias, no significa que esos niños no están expuestos a problemas de explotación comercial, sexual, a abusos sexuales y "es muy importante como sociedad que estemos vigilantes y denunciemos todo este tipo de situaciones".

Por ello, insistió en la necesidad de evitar comprarles sus productos, darles dinero, porque eso estimula a que los padres insistan en obligarlos a seguir en la calle.

"No debemos darles dinero, porque eso hace que los encadenes a esa situación de trabajo infantil que muchas veces los encadena para toda la vida", consideró.