Percibe cardenal descuido hacia la vida en la ciudad

El cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, consideró que en esta ciudad se padece un descuido total hacia la vida humana, los animales, las plantas y todo aquello que da la vida, además de que "no nos sentimos comprometidos por el medio ambiente".

"Cuánta complicidad encierra en seguir aplaudiendo los proyectos y programas contra la vida humana, cuando complicidad pesará entre nosotros si seguimos fomentando la difusión de la violencia; no nos asustemos de cosechar tempestades si estamos sembrando vientos", advirtió.

El cardenal habló durante la coronación del Monumento a Cristo Rey en el atrio de la Basílica de Guadalupe, donde se reunieron miles de fieles.

Sostuvo que el hombre, en lugar de decidirse a ser heraldo de la vida humana, pero también de la vida en todas sus expresiones: cuidando más a los animales, las plantas, el agua, el aire y todo aquello que da vida, prefiere aplaudir los programas contra ésta.

Norberto Rivera recordó a los fieles que "Jesús se proclamó como el camino del Padre, se definió como la verdad y la vida, por lo tanto lo que sea luchar contra la mentira, la hipocresía y la cultura de la muerte es trabajar por el reinado de Jesús y nuestra sociedad".

Cuestionó: cuánto conmueve e indigna ver muerte, prostitución y maltrato de pequeños inocentes "y fácilmente somos tentados a proclamar la venganza individual o social pidiendo la pena de muerte, sabiendo que la venganza engendra más violencia".

"En esta gran ciudad padecemos este descuido: no nos sentimos comprometidos por el medio ambiente, cuánta complicidad encierra en seguir aplaudiendo los proyectos y programas contra la vida humana", agregó.

Recordó que el papa Francisco mandó un mensaje y un saludo a los organizadores del encuentro de la Coronación de Cristo Rey e invocó por los presentes y sus familiares.

Unos 10 mil fieles acudieron a la celebración de la Coronación del nuevo Monumento a Cristo Rey, ubicado en la Basílica de Guadalupe.

Esto dentro de la celebración de 100 años de la petición del Arzobispado Mexicano al Papa Pío X para llevar a cabo la primera consagración del pueblo de México a Cristo Rey, además de ser el cierre del Año de la Fe.