Contabilizan 150 adolescentes en prisión por homicidio en Perú

Unos 150 menores entre 15 y 17 años están presos en penales peruanos por el delito de homicidio, reveló hoy un informe del Poder Judicial (PJ) que precisó que en todo el país hay dos mil 477 jóvenes encarcelados.

Los menores han cometido sonados casos de asesinatos por encargo y de eso se aprovechan las organizaciones criminales para cometer una serie de ilícitos, advirtió el PJ.

El reporte divulgado este sábado en el diario Perú21 establece que del total de internos que permanecen en los nueve reformatorios a nivel nacional el 6.34 por ciento, unos 157, cometieron el delito de homicidio.

La mayoría de ellos formaban parte de bandas dedicadas al asesinato a sueldo y a la extorsión que operan, en especial, en el norte del país.

Los centros de rehabilitación que albergan más menores infractores son el Maranguita, ubicado en Lima, y el Trujillo, localizado en La Floresta.

Fuentes judiciales explicaron que las mafias captan a jóvenes para contratarlos como sicarios porque, pese a la gravedad del delito que cometen, para la ley los menores sólo son considerados como "infractores".

La máxima pena que recibe un menor homicida es de seis años de internamiento y eso es aprovechado por las organizaciones delictivas para utilizar a los jóvenes de entre 15 y 17 años para cometer delitos, ya que la mayoría de edad en Perú es a los 18 años, alertó el rotativo.

El presidente del Poder Judicial, Enrique Mendoza, explicó que su sector trabaja en la resocialización de infractores y resaltó que la tasa de reincidencia de ellos es baja en comparación con otros países.

"Las medidas de resocialización funcionan, pero falta mucho por hacer y sólo el 8.0 por ciento de menores infractores ha reincidido", señaló el magistrado.

Para Manuel Saravia, sicólogo del Instituto Guestalt, los delincuentes juveniles muestran rasgos de personalidad antisocial y disocial, son violentos, disfrutan romper las normas y buscan enfrentarse a la autoridad.

"En la mayoría de casos provienen de hogares disfuncionales. Esto origina en los adolescentes trastornos de personalidad que nunca llegan a superar", explicó.

Alexander Manuel Pérez Gutiérrez, de 18 años, fue en su momento el sicario más joven de Perú y cuando tenía 17 años ya había acumulado 10 asesinatos, entre ellos el de un policía.

En la actualidad purga una condena en el penal de Piedras Gordas, en la región costera de Ancón, tras ser capturado de nuevo, luego de haberse fugado del centro de rehabilitación La Floresta.