Urgen políticas de apoyo a pequeños productores

En México existen cuatro millones de pequeños productores agrícolas con ingresos menores a los 27 mil pesos anuales, por lo que es urgente impulsar políticas que apoyen a este sector que produce 30 millones de toneladas de alimentos al año.

Así lo expuso la representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Nuria Urquía Fernández, quien dijo que de esos cuatro millones de agricultores, un millón produce para el autoconsumo y el resto tiene ventas muy débiles.

En conferencia de prensa para anunciar que México se suma a las actividades del Año Internacional de la Agricultura Familiar, detalló que 80 por ciento de los productores se ubica en estados del sur y sureste del país.

"Realmente las condiciones en las que se encuentran este tipo de productores son bastante, bastante complicadas. Es muy difícil hacer programas de apoyo que tengan impacto inmediato por sus condiciones. Hay enormes dificultades de acceso a los mercados y poca demanda, mientras que sus economías locales están muy deprimidas", acotó.

La especialista señaló que los programas para estas economías no pueden tener impacto inmediato, pues son de extensionismo y desarrollo productivo y lo que se requiere es aumentar el impacto de las políticas públicas en estas comunidades.

Este tipo de apoyo ha aumentado cada año y hoy la Cruzada contra la Pobreza se ha incrementado; "sin embargo, no está en todas las comunidades de los municipios a los que llega".

Ello, apuntó, a pesar de que cumplen con una labor alimentaria fundamental de sus propias familias y de su territorio, puesto que producen 30 millones de toneladas de alimentos anuales.

Por eso, destacó que necesariamente, cualquier tipo de programa tiene que acompañarse de cualquier tipo de desarrollo territorial en las zonas a donde llegan, no exclusivamente productivo o social.

En el país, más de dos millones de hectáreas son consideradas superficie de labor agrícola familiar, por lo que la participación del país en el Año Internacional de la Agricultura Familiar representa una oportunidad de posicionar esta actividad en el centro de las políticas agrícolas, ambientales y sociales de la agenda nacional e identificar oportunidades para promover un cambio hacia un desarrollo más equitativo y equilibrado.

De igual forma, aseguró, abre también el espacio para generar un debate entre autoridades, agricultores, sociedad civil y organismos internacionales, en torno a experiencias, conocimientos y mejores practicas.

La FAO considera que las agriculturas familiar y a pequeña escala están ligadas a la seguridad alimentaria, contribuye a una dieta equilibrada, a la protección de la biodiversidd agrícola y representa una oportunidad para dinamizar las economías locales, acotó.