Anthony Burgess, de educador a famoso literato por "Naranja mecánica"

Aunque no fue su única obra, "Naranja mecánica" marcó para siempre la vida de Anthony Burgess, pues gracias a ella sobrevivirá en la memoria colectiva, dejando atrás su faceta de compositor y más aún la del educador que fue en los años 70, para convertirse en un autor prácticamente de culto.

Burgess, quien había nacido el 25 de febrero de 1917, en Manchester, Inglaterra, quedó huérfano de madre desde muy pequeño, no obstante salió adelante y se convirtió en Oficial de Educación en Brunéi y Malasia, aunque no sería la enseñanza lo que lo hizo destacar.

Según datos biográficos de diversos sitios electrónicos, el también apasionado de la música y hablante de varios idiomas, entre ellos el malayo, ruso, francés, hebreo, chino y persa, primero probó suerte como compositor, ámbito en el que creó diversas sinfonías, sonatas y conciertos.

No obstante, señala "Poemas del alma", la vida le tenía preparada otra suerte y para 1959 un problema de salud lo llevó a ser diagnosticado con un tumor cerebral imposible de operar, lo cual lo impulsó a volcarse en la literatura, como un medio para garantizar un sustento económico a su esposa Lynne.

Con el tiempo, señala "Lecturalia.com", se corrigió el diagnóstico y Burgess continuó escribiendo a lo largo de casi 40 años más.

Destaca el hecho de que aunque la mayor parte de su obra literaria se sitúa fuera del campo de la ciencia ficción y la literatura fantástica, su novela más conocida se inscriba precisamente en ese género: "Naranja mecánica", que fuera llevada al cine con éxito por Stanley Kubrick.

De acuerdo con sitios especializados en crítica literaria, el valor de la novela de Burgess descansa sobre un fascinante estudio psico-social de la violencia urbana con una narración dotada de intensidad, un relato básicamente satírico y de humor negro con dramatización paródica y ambiente de distopía.

"La novela está narrada desde la sincera perspectiva en primera persona de su antisocial protagonista, Alex, muchacho pandillero de 15 años que viste a la última moda, acude a un bar lácteo, resulta por algunas cavilaciones bastante inteligente, y es un apasionado de la música clásica en un contraste consciente de gustos y comportamientos por parte del autor para distinguir a su antihéroe de un criminal cafre y descerebrado.

"Se autodefine al contar su historia como "Vuestro humilde narrador", refiere un artículo de "Aloha criticon".

El año pasado se reeditó la novela, y medio siglo después de haber sido editada por primera vez, sigue siendo considerada "tan brillante, transgresora e influyente como cuando fue publicada por primera vez".

Lo cierto es que se trata de una horripilante visión del futuro escrita en su fantástico lenguaje inventado que se convirtió en un clásico de la literatura moderna, así como en la base para la polémica película de Stanley Kubrick, añade el blog literario " Alas de papel".

Autor de novelas como "Tiempo del tigre", "Camas en Oriente" y "Mil novecientos ochenta y cinco", murió finalmente el 22 de noviembre de 1993, a consecuencia de un cáncer de pulmón y no de un tumor cerebral como le habían vaticinado varias décadas atrás, refieren enciclopedias en línea.