Afirman que Zapata fue un personaje preocupado por aspectos sociales

Emiliano Zapata (1879-1919) sigue siendo un héroe, un símbolo no solo de la revolución social, sino de la honestidad, un personaje que se preocupó por la gente del campo y los pobres, aseguró esta noche el escritor Francisco Pineda Gómez.

Entrevistado previo a la presentación del libro "Ejército Libertador 1915" en el Centro Cultural Elena Garro al sur de esta capital, el antropólogo y profesor investigador de la Escuela Nacional de Antropología e Historia sostuvo que el llamado "Caudillo del sur" se ocupó no solo por el aspecto militar de la Revolución, sino por los aspectos social, económico y cultural, a pesar de las enormes dificultades de la época.

A 103 años del inicio de la Revolución Mexicana, mencionó que a pesar de que historiadores señalen que Zapata fue un bandolero, un asesino, salvaje e ignorante, esto es falso, toda vez que, dijo, "estudiando los documentos detenidamente sobre la Revolución, se puede ver que Zapata estaba informado de la situación del país.

"Y no solo eso, sino que atendía de manera especial a los pobres, a la gente del campo, atendió viudas, huérfanos, trato de resolver los problemas de escuelas, el correo y las haciendas las transformó en fábricas nacionales. No fue corrupto, ni cortado por los poderes dominantes", apuntó.

Acompañado por los también antropólogos Gilberto López y el académico Enrique Rajchenberg, se presentó "Ejercito Libertador 1915", un texto que forma parte de una trilogía sobre la Revolución Mexicana, de manera especial hacia al zapatismo.

El libro es el tercero que ha dedicado al estudio y experiencia de la revolución del sur que encabezó Zapata. El primero estuvo dedicado a 1911, cuando surgió el Ejército Libertador, es decir, va desde el primer levantamiento de los zapatistas a la Promulgación del Plan de Ayala.

"El segundo es el periodo ascendente que va de 1912 hasta que se encuentran Villa y Zapata en Xochimilco, y este último texto va del periodo de ese momento hasta que se produce la invasión carrancista en Morelos en marzo de 1916", señaló.

De acuerdo con el historiador, 1915 fue el año en que se produjo la derrota militar de villistas y zapatistas, "y el periodo que abarco en este libro, estudia cómo fue ese proceso, enfocado en el caso de zapatistas".

Según Pineda Gómez, 1915 fue un año decisivo en la Revolución Mexicana, pues al derrocar a Huerta y desmontar el aparato burocrático militar de la oligarquía, la rebelión cruzó el umbral del antiguo orden y sobrevino la turbulencia en todo el sistema social.

El ejército de los campesinos revolucionarios, Ejército Libertador, ocupó la capital de la República desde fines de 1914 hasta agosto de 1915, y se abrieron otros horizontes posibles: alianza de la revolución del sur y la revolución del norte; unidad de los pobres del campo y los pobres de la ciudad.

Refirió que la restitución, confiscación y nacionalización de las tierras, montes y aguas, así como de fincas urbanas; la insurgencia de las ideas y la fiebre organizativa; el flujo masivo hacia las milicias revolucionarias y la intensidad de los combates subvirtieron la sociedad por completo.

Los órganos tradicionales de la dominación política fueron dislocados: partidos, prensa, iglesia, militares, diplomáticos y agentes extranjeros. Los hacendados, mineros, banqueros, comerciantes e industriales tuvieron que replegarse para reorganizar sus fuerzas, dijo.

"Al calor de innumerables combates, a finales de 1915 se materializó el viraje irreversible. Por un lado, la División del Norte fue disuelta y, por otro, el Ejército Libertador fue cercado en Morelos", mencionó.

El autor explicó que cuando los zapatistas tomaron la Ciudad de México en noviembre de 1914 y la sostuvieron hasta agosto de 1915, fue el periodo en que más trabajaron los zapatistas en la ciudad.

Sin embargo, continuó, "Los villistas y zapatistas no materializaron la alianza militar para combatir al carrancismo. Los zapatistas pelearon solos, porque Francisco Villa se fue al norte a tomar Guadalajara", y así fueron derrotados, comentó Pineda Gómez.

El libro "Ejército Libertador 1915" está basado sustancialmente en informaciones de los documentos internos del Ejército Libertador: Cartas, telegramas, relaciones, circulares, decretos y manifiestos provenientes de los fondos Emiliano Zapata, Genovevo de la O y Gildardo Magaña.

Así como de los archivos de Jenaro Amezcua, Venustiano Carranza y Federico González Garza, entre otros.