Reforma energética aliviará agravios y generará crecimiento: Anaya

El presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Ricardo Anaya Cortés, aseguró que con la reforma energética se podrán aliviar los agravios que aún padecen los mexicanos, y satisfacer la necesidad de crecimiento económico y de generación de empleos en el país.

Frente al presidente de la República, Enrique Peña Nieto, el legislador panista sostuvo que "la reforma necesaria es la reforma energética", al considerar que ninguna otra puede contribuir tanto a aliviar la falta de crecimiento económico y la generación de empleos.

En su participación en la ceremonia por el 103 Aniversario de la Revolución Mexicana, en la Plaza de la Constitución, aseguró que las iniciativas presentadas por las tres principales fuerzas políticas pueden diferir en muchos puntos, pero concuerdan en uno: "El esquema actual ya no es funcional".

En ese sentido, Anaya Cortés sostuvo que "en materia energética hoy, como ayer, los mexicanos exigen que el gas y el petróleo del subsuelo sigan siendo propiedad de la Nación, una realidad que no cambiará".

No obstante, dijo que los mexicanos también exigen nuevos modelos y mayor eficiencia para la obtención de recursos a partir de ese patrimonio nacional que es de todos, "exigen mayor disponibilidad de energéticos a un costo menor y sobre todo exigen oportunidades".

"El gran agravio de nuestro tiempo, desde hace décadas, es la falta de crecimiento económico sostenido y de generación de empleos formales. Digámoslo claro: Ninguna reforma puede contribuir tanto como la energética a aliviar este agravio, a satisfacer esa necesidad de crecimiento económico y de generación de empleos", subrayó.

El legislador federal declaró lo anterior al advertir que si la historia es ver el pasado desde el presente, "nuestro mejor homenaje a la Revolución es preguntarnos hoy, con seriedad, cuáles son los agravios de nuestro tiempo que nos exigen reformas oportunas".

En ese tenor, consideró pertinente una reforma política, pues "México no pide hoy simplemente que el voto cuente y se cuente, sino que exige una verdadera rendición de cuentas de los políticos frente a los ciudadanos, que los órganos electorales sean independientes del poder local, un sistema político que funcione mejor y sirva a la gente".

Ricardo Anaya se refirió también a la reforma educativa y apuntó que México no pide una educación básica universal, "que ya se ha alcanzado", sino que el país exige que se eleve la calidad de la educación. "Evaluación con consecuencias es la exigencia", expresó.

Por eso, el presidente de los diputados dijo que la educativa es una reforma oportuna y está en marcha incluso cuando "quienes se resisten al cambio necesario en este preciso momento se manifiestan, paradójicamente en el Monumento a la Revolución".

Hoy, recordando la revolución del pasado, podemos juntos forjar la revolución del presente. La revolución que ha de ser pacífica; el camino lo sabemos, son las reformas.

En este contexto, Anaya advirtió "si queremos un México reconciliado con su pasado, pero sobre todo entusiasmado con su futuro, debemos atrevernos a cambiar, ante lo cual refrendó que el Poder Legislativo seguirá esforzándose por estar a la altura del momento que vive el país".