Resaltan papel de estaciones de trenes de Tamaulipas en la Revolución

Las estaciones ferroviarias de esta ciudad, así como de los municipios de Matamoros y Nuevo Laredo, tuvieron un papel importante en el movimiento de la Revolución Mexicana de 1910, de las cuales solo la última sobrevive de manera activa, con un edificio emblemático.

De acuerdo con el historiador tamaulipeco, Francisco Ramos Aguirre, las estaciones del tren, especialmente las de Victoria y Matamoros sirvieron como cuarteles militares de las tropas del general Lucio Blanco y otras fuerzas armadas, "y como muchas otras del país fueron puntos estratégicos para las batallas revolucionarias".

Resaltó que a pesar de que la infraestructura de las estaciones de ferrocarril y sus vías férreas sufrieron severos daños durante la lucha armada, éstas siguieron operando hasta los años ochenta y noventa en que fueron cerradas.

"De la de Matamoros, justamente con la llegada del tren a ese puerto fronterizo se inicia la Revolución Mexicana (1910), es una estación que contaba con dos secciones; una de estas para pasajeros y la otra para carga", dijo.

En la actualidad, su edificio yace como un monumento al pasado y está totalmente abandonado, no obstante su legado histórico, manifestó el historiador.

En Nuevo Laredo en cambio, el inmueble sirvió como estación del ferrocarril desde sus inicios en 1881, fue construido de madera "y a la postre incendiada por los huertistas".

Sobre este edificio, el arquitecto Carlos Rugerio Cázares, jefe del Departamento del Archivo General e Histórico del estado, señaló que al pasar el siglo XX y debido a la intensificación de la actividad ferroviaria se planteó la necesidad de contar con instalaciones más adecuadas, de tal manera que se construyó la antigua estación del ferrocarril a un costado del edificio de la aduana.

Dicho edificio fue construido con las características propias de otras estaciones ferrocarrileras del país, de estilo arquitectónico victoriano y muros de roca sedimentaria tipo arenisca, explicó.

Detalló que los gobiernos municipales con apoyo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) rescataron la antigua estación del ferrocarril y la restauraron en su totalidad para convertirla en la que es ahora, el Archivo General del Municipio.

El funcionario se refirió a esta obra como un claro ejemplo de rescate del patrimonio histórico cultural de Tamaulipas, sin embargo lamentó que existen muchos edificios emblemáticos por rescatar.

Ejemplo de ello es la estación del ferrocarril de la capital del estado, la de Victoria, un edificio esbelto de dos plantas y portales que sirvieron para la entrada y salida de los pasajeros, que disponía además de patios con varios ramales para la circulación, dijo.

Además, contaba con talleres de reparación, corraleras para el embarque de ganado, bodegas de almacenamiento y casetas para los trabajadores y ubicada ahora casi en el primer cuadro de la ciudad, permanece olvidada.

Construida en el siglo antepasado, ocupada también por las fuerzas revolucionarias, y con casi dos décadas sin operar, la estación del ferrocarril de Victoria fue declarada hace unos años como patrimonio cultural de la ciudad, "pero no ha podido ser rescatada y restaurada pese a los proyectos que una y otras administraciones municipales se han planteado".

El ya fallecido hace unos meses cronista de la ciudad, Antonio Maldonado Guzmán, dio a conocer en su momento que el municipio ya había solicitado hace más de 12 años a Ferrocarriles Nacionales de México la entrega del edificio en donación o comodato para la creación de un monumento histórico, no obstante es un proyecto que no se ha concretado.