Presentan reforma para establecer protocolos ante bullying

Senadores del PRI y PVEM presentaron una iniciativa para establecer el protocolo de actuación que deberán realizar directores y maestros de escuelas ante los casos de violencia escolar o bullying.

Durante la sesión ordinaria, el senador Miguel Romo Medina, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), expuso la iniciativa de reformas a la Ley General de Educación y la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, para prevenir y atender el creciente número de casos de violencia entre alumnos de escuelas en el país.

En tribuna, destacó que la reforma establece que la Secretaría de Educación Pública (SEP) tendrá entre sus atribuciones y obligaciones promover acciones tendientes a la identificación, prevención y erradicación de la violencia escolar en colaboración con la Secretaría de Salud.

Asimismo, dijo, deberá elaborar y difundir un protocolo para identificar, prevenir y erradicarla del país.

Se destaca que son atribuciones de las autoridades educativas federal y local la elaboración y difusión de un protocolo para identificar, prevenir y erradicar esta problemática social.

Romo Medina indicó que de acuerdo con un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) difundido en 2011 señala que 11 por ciento de los estudiantes mexicanos de primaria han robado o amenazado a algún compañero.

Reveló que en el nivel secundaria ese porcentaje alcanza a poco más de siete por ciento. Señaló el porcentaje de estudiantes de sexto grado de primaria que declararon haber sido en su escuela, víctimas de robo 40.24 por ciento.

Insultados o amenazados 25.35 por ciento, golpeados 16.72 por ciento o atravesado por algún episodio de violencia 44.47 por ciento, agregó.

El senador del PRI expresó que con base en versiones periodísticas, en 2010 se registraron 34 muertes de adolescentes a causa de violencia escolar tan sólo en el Distrito Federal.

Por ello, aseguró, es necesario generar mecanismos que permitan identificar, clasificar y canalizar a los alumnos que estén involucrados en casos de violencia en las escuelas, no sólo para prevenir daños permanentes en la personalidad y estabilidad emocional de quien es violentado, sino también para evitar acciones lamentables como el suicidio.

Expuso que dicho protocolo deberá establecer una clasificación más amplia de la violencia escolar con sus distintas tipologías como lo es "disrupción en aulas", que es una manifestación de desorden dentro de la clase de un grupo de alumnos.

También los "problemas de disciplina", como lo es la violencia verbal o física; "discriminación" en materia de género, condición socioeconómica, rasgos étnicos y culturales, preferencia sexual y religión, entre otras.

También "Vandalismo y daños materiales" que son agresiones que generalmente cometen grupos de alumnos para producir de forma voluntaria daños materiales a la infraestructura e inmobiliario de la escuela: mesas, ventanas, pupitres, baños, paredes y armarios; grafitis obscenos, amenazantes o insultantes.

El llamado "bullying" es una manifestación de violencia escolar que consiste en una combinación de intimidación y acoso. La iniciativa en esta materia fue turnada a Comisiones para su análisis.