Mantiene "Dido y Aeneas" vigente la obra de Henry Purcell

Por sus grandes dotes en la composición, el británico Henry Purcell será recordado mañana jueves en su 318 aniversario luctuoso, como todo un personaje del siglo XVII, que lo mismo creó música culta que divertidas y procaces canciones de tabernas, consideradas dentro del género "catch".

Además de estas piezas en los que el alcohol, la juerga y el sexo fueron temas recurrentes, Purcell destacó por unir sus influencias italiana y francesa, para crear un estilo propio de barroco británico.

Entre sus obras destacan óperas como "Dido y Aeneas", que el pasado lunes tuvo una función especial en el Teatro Real de Madrid, donde también estuvo en temporada "The indian Queen", una coproducción del recinto madrileño con la English National Opera, bajo la dirección escénica de Peter Sellars, en homenaje a Purcell.

La misma pieza que relata la historia de "Aeneas" (Eneas), hijo de Venus, fue montada en la capital mexicana, en su versión dancística, a cargo del coreógrafo y bailarín Oscar Ruvalcaba, en el Salón de Danza del CCU.

Henry Purcell nació el 10 de septiembre de 1659, en el condado de St. Anne Westminster, Inglaterra.

En 1664, a la muerte de su padre, Henry quedó bajo custodia de su tío Thomas, quien gestionó su ingreso al coro de la Capilla del Rey, cuando apenas tenía ocho años de edad, para aprender bajo la tutela de Henry Cooke, John Blow, Mattheuw Locke y Pelham Humfrey.

Según sus biógrafos, en 1677, fue nombrado compositor de los violines del rey y en 1679 sustituyó a Blow como organista de la abadía de Westminster, mientras se encargaba también de la restauración de los instrumentos de la corte.

En esa época compuso algunos oficios como "I was glad, in the midst of life" (1682), "Morning and evening service" (1682-1683) o "Te Deum and jubilate" (1694), de acuerdo con la información aportada por el sitio "biografiasyvidas.com".

Datos de una popular enciclopedia electrónica colaborativa añaden que en 1675, escribió "Aires, canciones y diálogos elegidos" y un himno de título desconocido para la capilla real escrito para la voz del reverendo de Canterbury John Gostling, quien tenía la tesitura de al menos dos octavas completas.

Para 1676, Henry se convirtió en ayudante de organista de la "Abadía de Westminster" y logra componer obras como "Aureng-Zebe", "Epsom wells" y "La libertina". Sin embargo, la más célebre de sus obras escénicas es "Dido y Aeneas" (1689), pues marca los inicios de la música dramática.

Para los conocedores, la pieza constituye un hito en la historia de la música dramática inglesa, fue escrita según un libreto de Nathum Tate, profesor. A ella se incorporan grandes obras como su famosa "Lamento de Dido" y semi-óperas como "La reina de las hadas" (1692).

En 1677, compuso "Aphra behn abdezalar" música para tragedia, y en 1678, una obertura para "Timón de Atenas" una nueva versión de Shadwell sobre la obra de Shakespeare. Ese mismo año se convirtió en compositor de la orquesta de cuerda "Violines del Rey".

Para 1682, Purcell contrajo nupcias con Frances y un año después fue nombrado organista de la capilla real y constructor de los órganos reales, con ello, Henry se dedicó de lleno a la composición de música sacra, alejándose del teatro por seis años.

Henry Purcell dedicó parte de su obra a cantatas y odas dirigidas a varios monarcas, entre los cuales se encuentran Carlos II, Jacobo II y la Reina María, a la cual compone obras tan brillantes como "Why are all the museums mute" (1685) o "Celebrate this festival" (1693).

Purcell dedicó también odas a Santa Cecilia, como "Welcome to all the pleasures" (1683) o "Hail bright Cecilia" (1692). Sus últimas obras son póstumas, "Orpheus britannicus I (1698) y II (1702), con material recopilado por su esposa tras la muerte del artista, ocurrida el 21 de noviembre de 1695, en la cumbre de su fama.

Sus restos descansan en la Abadía de Westminster, debajo del órgano que tanto tiempo tocó. Su epitafio reza: "Aquí yace el honorable Henry Purcell, quien dejó esta vida y ha ido a ese único lugar bendito donde su armonía puede ser superada".