Iglesia urge a trabajar contra violencia en México y América Latina

Obispos, cardenales y ministros de la Iglesia Católica advirtieron sobre el aumento exponencial de la violencia, no sólo en México, sino en otros países de América Latina, que incontrolable, deja gritos y clamores preocupantes de las víctimas de este fenómeno y del narcotráfico.

Tal parece que la capacidad de prevención, adecuación y represión que se necesitan estuvieran desbordadas por el crecimiento exponencial, de ahí la importancia de atender el problema desde el Estado, la escuela, la familia, la educación y la Iglesia, ésta como sanadora de las víctimas y educadora desde la fraternidad, consideraron.

Encabezados por el prefecto de la Congregación para los Obispos y presidente de la Comisión Pontificia para América Latina, Marc Ouellet; el rector de la Basílica de Guadalupe, Enrique Glennie, y el secretario de esa Comisión Pontificia, Guzmán Carriquiry, explicaron en conferencia de prensa los trabajos del Congreso Continental Guadalupano en el santuario del Tepeyac.

Guzmán Carriquiry sostuvo que en el encuentro se evidenció que existe un crecimiento exponencial de la violencia en los últimos 20 años, no sólo en México, sino toda América Latina, de ahí la necesidad del trabajo de apoyo de esas situaciones dramáticas, de esos gritos y clamores de las víctimas, muchas de las cuales se encuentran en el fenómeno de la migración.

Agregó que en los trabajos de cuatro días de la Peregrinación y Encuentro "Nuestra Señora de Guadalupe, Estrella de la Nueva Evangelización en el continente americano", se habló sobre el problema de la violencia en los jóvenes que no estudian ni trabajan y quedan en situación de vulnerabilidad, por lo que insistió en que se debe estar cerca de las víctimas.

En tanto, Marc Ouellet destacó que en el encuentro se trató ese problema en diversos grupos, desde una perspectiva de esperanza y el signo elocuente que justifica esa esperanza fue la presencia de los jóvenes en Copacabana, en el encuentro con el papa, bajo una conciencia de que ellos son los mejores para anunciar el Evangelio.

Sobre todo en el norte de Latinoamérica, donde se nota más la pérdida del contacto de la juventud con la Iglesia en comparación con el sur.

En el análisis de todos los problemas de la violencia, lo que la Iglesia Católica propone es la persona de Jesucristo como la respuesta fundamental a los jóvenes, para buscar la reconciliación y la paz a través de la evangelización.

Destacaron que en el encuentro siempre estuvieron presentes la Virgen de Guadalupe y el papa Francisco, quien envió de regalo a la Morenita del Tepeyac un ramillete de cuatro rosas de oro, que fueron colocadas a sus pies.

Destacaron que el encuentro continental representa para todos los participantes uno de los grandes beneficios del Año de la Fe, que el papa Benedicto XVI convocó y el actual pontífice, Francisco, lo llevará a término, al igual que la Encíclica Lumen Fidei.