Crece patrimonio de presidenta argentina 20 por ciento en un año

El patrimonio de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, aumentó 20 por ciento durante el último año hasta alcanzar una cifra de ocho millones de dólares.

De acuerdo con la declaración jurada de la mandataria, dada a conocer este martes, el patrimonio de la presidenta en 2012 era de 40 millones 120 mil 571 pesos argentinos (unos 6.6 millones de dólares).

Los ingresos de Fernández respondieron principalmente a su sueldo como jefa de Estado, más los alquileres y rentas de las múltiples propiedades que posee.

El documento reveló también que la mandataria continuó con la "pesificación" de sus ahorros que comenzó el año pasado, como una manera de poner el ejemplo cuando inició sus políticas para evitar la dependencia cultural y económica de la dolarización en este país.

La riqueza de la presidenta es seguida de cerca, debido a que hay una polémica permanente por el crecimiento patrimonial que consiguieron Fernández y su fallecido esposo y antecesor, Néstor Kirchner, desde que llegaron al poder.

El año pasado, un programa de televisión reveló que desde 1995, cuando Kirchner era gobernador de Santa Cruz, hasta 2010, la riqueza del matrimonio presidencial había aumentado 46 veces.

Los opositores suelen relacionar esta riqueza con actos de corrupción que no han sido probados en la justicia, en tanto que los simpatizantes justifican su fortuna.

Tan sólo entre 2003 y 2009, es decir, desde el primer año del gobierno nacional de Kirchner hasta los dos primeros años de gobierno de su esposa, la riqueza de la pareja creció de 1.7 a 14 millones de dólares.

Los Kirchner comenzaron a amasar gran parte de su patrimonio a principios de la década de los años 80, cuando aún gobernaba la dictadura militar en Argentina, gracias a que compraron decenas de propiedades en la patagónica provincia de Santa Cruz.

Sin embargo, ya en el gobierno se consolidaron como millonarios, tanto, que en su última declaración patrimonial correspondiente a 2012, Fernández se consolidó como la gobernante más rica de América Latina, sólo después del chileno Sebastián Piñera.