Dice experta que continúan algunas profesiones con dominio masculino

La incorporación tardía de las mujeres al dominio del saber aún provoca que ciertos cargos en la educación superior y determinadas carreras profesionales sean del dominio masculino, opinó la investigadora de la UNAM, Hortensia Moreno Esparza.

Al ofrecer la ponencia magistral "Mujeres en las instituciones de educación superior" en la Universidad Autónoma de Yucatán, citó que apenas avanzado el siglo pasado, empezó "a sentirse la presencia extraña de las mujeres y permitirse su ingreso a las universidades".

Subrayó que durante mucho tiempo, las mujeres fueron expulsadas "del dominio del saber", y es apenas hace unos cuantos años que su presencia en las universidades ha provocado la "feminización" de las mismas.

En la década de los ochenta, refirió la doctora en Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), era de apenas 30 por ciento de mujeres.

Mientras que a partir del año 2000, inició el proceso que le ha permitido darle la vuelta hasta vivir un proceso de feminización, dado que en la actualidad superan el 50 por ciento de la matrícula total, refirió la catedrática.

Sin embargo, las mujeres representan apenas 26 por ciento de los investigadores que tienen la máxima categoría como titulares, pese a que son el mayor número de técnicas especializadas, además de que en cargos manuales, pese a no tener impedimento biológico para realizar actividades como ser jardinero, les es negado el puesto.

En el ámbito de las investigadoras, comentó que éstas suelen desarrollar sus actividades al mismo tiempo que deben de atender un hogar, no así los varones.

Moreno Esparza expuso que en el caso de la elección de las carreras profesionales, también existen sesgos, por ejemplo las carreras con más feminización siempre son las que están más asociadas al servicio a los demás.

Citó como ejemplo que las carreras de la UNAM asociadas a la "mujer" son las correspondientes a enfermería, trabajo social, educación, psicología y muy recientemente medicina, por el contrario siguen siendo las ciencias exactas, en especial las matemáticas o las ingenierías, con gran dominio masculino.