Rusia libera bajo fianza a otros cinco activistas de Greenpeace

Un tribunal de San Petersburgo decidió hoy liberar bajo fianza a otros cinco activistas de Greenpeace, detenidos en septiembre pasado durante una protesta de la organización ecologista en el mar Ártico, con lo que suman ocho los beneficiados.

La brasileña Ana Paula Maciel, los argentinos Miguel Hernán Pérez Orsi y Camila Speziale, el neozelandés David Haussmann y el polaco Tomasz Dziemianczuk recibieron el beneficio, que ya fue otorgado la víspera a tres rusos del grupo de 30 activistas arrestados.

Hasta ahora ocho activistas han sido puesto en libertad bajo una fianza de dos millones de rublos (unos 61 mil 500 dólares) que deben pagar antes del próximo 29 de noviembre, confirmó Greenpeace en un comunicado divulgado en su página web.

Según abogados de los activistas, la libertad bajo fianza le permitirá a sus clientes regresar a sus países a la espera de juicio o de otra investigación, sin embargo la justicia rusa aún no divulga cuáles serán las restricciones para quien esté en libertad provisional.

Por lo tanto, se desconoce si los activistas liberados bajo fianza podrán salir del país, comentó Greenpeace.

La justicia rusa concedió el lunes la libertad bajo fianza a tres rusos: el portavoz Andrei Allakhverdov, la médica Ekaterina Zaspa y el fotógrafo independiente Denis Siniakov.

En cambio, prorrogó por otros tres meses, a pedido del comité de investigación, el arresto preventivo para el activista australiano Colin Russell, hasta el próximo 24 de febrero, en el primer día de audiencias en San Petersburgo (noroeste).

Los 28 activistas y dos periodistas, a bordo del rompehielos Arctic Sunrise, fueron detenidos el pasado 19 de septiembre por la Guardia Costera rusa luego de intentar escalar la plataforma petrolera de Gazprom para protestar contra las perforaciones en el mar Ártico.

En principio fueron acusados de piratería, delito por el que castiga con hasta 15 años de prisión, sin embargo ese cargo fue rebajado a vandalismo que se castiga con una pena máxima de siete años de cárcel.

Su detención provocó una ola de críticas en la sociedad civil a escala nacional e internacional, incluso personajes famosos como Madonna o Paul McCartney llamaron a su liberación.

El sábado pasado, simpatizantes de Greenpeace se manifestaron en 263 ciudades de 43 países, como Argentina, Reino Unidos y Alemania, para reclamar la liberación.

El Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, Alemania, debe dictar sentencia el 22 de noviembre en este caso.