Importante generar conciencia sobre planes de gestión de riesgos

Aunque puede ser prematuro determinar si el paso de los fenómenos meteorológicos Ingrid y Manuel serán dañinos para el sector asegurador, es evidente que las afectaciones fueron mayores para la población en general que para quienes tenían coberturas de seguros contra daños por eventos de este tipo.

En entrevista con Notimex, el director de Riesgos de Aon México, Patrick Old, en 2005 el huracán Wilma en Cancún afectó en mayor medida al sector asegurador debido a que la infraestructura hotelera de esa región fue dañada de forma severa y la mayoría tenía contratadas pólizas para prevenir fenómenos hidrometeorológicos.

En cuanto a los problemas de liquidez del sector para afrontar los daños en Acapulco, dijo que por ley, éste debe contar con un fondo para cubrir ese tipo de eventos, por lo que descartó que se tengan que enfrentar problemas en ese sentido.

Expuso que en el caso de Acapulco, era difícil prever la magnitud del paso de Ingrid y Manuel debido a que estaban tipificadas como tormentas y no como huracanes, como fue el caso de Wilma.

Así, apuntó, el problema en Acapulco fue la gran cantidad de agua que cayó y no la fuerza de los vientos.

En ese sentido, consideró importante que las empresas cuenten con un plan de gestión de riesgos en el que determinen los problemas que pudieran enfrentar.

Planteó la necesidad de que las compañías establezcan, por su ubicación geográfica, las situaciones de riesgo que podrían enfrentar.

Si están en una ciudad como el Distrito Federal, deberán prever afectaciones sismológicas o por marchas, en tanto que si están en destinos de playa, deben estimar daños por fenómenos hidrometeorológicos, planteó.

El directivo señaló que también se deben planear aspectos como protección civil, resguardo de alimentos y de insumos necesarios para operar.

Advirtió que muchos de daños causados por fenómenos meteorológicos podrían ser mitigados si existiera una consciencia de la importancia de planes de gestión de riesgos.

En México no existe una cultura de protección civil y aunque las empresas diseñan planes de contingencia al contratar seguros, tienen estrategias en caso de un siniestro y organizan a sus empleados en casos de emergencia, la población en general no lo hace, por lo que es necesario generar una conciencia en ese sector, puntualizó.