Salvan Patrimonio Cultural de Campeche, por esfuerzo conjunto

Para las autoridades, conservar vivo el pasado de Campeche, su Centro Histórico, edificios militares, murallas y baluartes ha sido enorme reto, y para la sociedad civil valorar y cuidar esta capital ha implicado una nueva cultura.

Declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad, desde diciembre de 1999, tanto autoridades como ciudadanos mantienen esta amalgama de esfuerzos para preservar ese legado arquitectónico colonial en contra de distintos flagelos que pudieran amenazarlo.

La capital del estado combina una gran historia, desde su fundación en 1540 por el conquistador español Francisco de Montejo y su imagen colonial iniciada en los siglos XVI y XVII, así como aportes del México independiente y el porfiriano.

La conservación y rescate de sus murallas fue factor fundamental para obtener este título -hace 24 años-, pues se conserva gran parte de su arquitectura militar amurallada, siete de sus ocho baluartes, seis de ellos originales y uno reconstruido.

Asimismo, su imponente Puerta de Tierra y la Puerta de Mar, reconstruida similar a la original.

La impresionante muralla de Campeche, destruida en su mayoría, es el atractivo principal para los turistas, lo que ha llevado al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y al gobierno del Estado, a realizar etapas de reconstrucción.

Las murallas, de dos kilómetros 45 metros, cercaban la ciudad con sus de 8.40 metros de altura una de ellas. Esto permitía a sus pobladores defenderse de los piratas.

En sus cimientos se observan algunos tramos reconstruidos, como el de La Puerta de Tierra y la Puerta de Mar que permiten tener una idea de lo que fue la arquitectura militar de la colonia y su esplendor.

Para la reconstrucción de las murallas ha sido necesario echar mano de artesanos locales, de origen maya, cuyo esfuerzo y talento es posible advertir con recorridos a pie o por tranvía, para ubicarlas.

Los visitantes de esta capital pueden admirar los ocho baluartes, cuatro puertas principales, aunque otros fuertes fueron ubicados en lugares estratégicos con vista al mar, desde lo alto de los cerros, que actualmente, funcionan como museos.

Ana Martha Escalante Castillo, alcaldesa de la capital, afirma que la conservación de este tesoro de Campeche es un gran reto para los tres órdenes de gobierno y admitió, en entrevista con Notimex, que la lucha más importante ha sido contra el ambulantaje y sus consecuencias.

La tarea, dijo, es crear conciencia entre los ciudadanos que es importante conservar limpio el Centro Histórico; incluso, en algunos casos, los vendedores informales establecieron stands y puestos con estilo colonial.

Pueblo y gobierno han aportado su esfuerzo para conciliar el cambio productivo y el crecimiento económico sin dañar el patrimonio cultural, pues de no hacerlo se corre el riesgo de perder esa distinción.

Por su lado, la delegada del INAH, Lirio Suárez Améndola, destacó el trabajo de reconstrucción de las murallas, como forma de revivir la historia de esta ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad.

A este esfuerzo se suman disposiciones para los campechanos que viven dentro del Centro Histórico de la Ciudad, a quienes se les ha prohibido realizar modificaciones a sus casas. A través del Programa de Conservación, el gobierno estatal realiza el rescate de fachadas.

De los inmuebles más emblemáticos dentro del Centro Histórico de Campeche, convertidos en museos o instituciones del Estado, destacan casas y templos.

Uno de ellos es la casona donde nació el capitán Pedro Sáenz de Baranda, héroe de la Independencia que expulsó a los españoles del último reducto en San Juan de Ulúa y que es recordado en el sitio en el que vio la primera luz y que es orgullo de los campechanos.