Comparten con niños el mundo mágico de Leonora Carrington

El universo de la pintora surrealista Leonora Carrington (1917-2011) fue presentado la víspera a decenas de menores durante la lectura de los cuentos del libro "Leche del sueño", en el marco de la penúltima jornada de la 33 Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (FILIJ).

Escritos e ilustrados por Carrington, loa nueve cuentos de "Leche del sueño" están dedicados a sus hijos.

"Leche del sueño" fue leído a los niños por el cuentacuentos Gerardo Méndez, quien cautivó con títulos como "El cuento feo del té de manzanilla", "El monstruo de Chihuahua", "Juan sin cabeza", "El niño Jorge" y "Humberto el bonito", entre otros.

La sesión estuvo conformada por más del 70 por ciento de niños, algunos provenientes de planteles escolares de diversos estados de la República, detalló el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

Indios verdes, una mujer que se viste de negro y toca la flauta, elefantes, zopilotes, búfalos y misteriosos personajes de color azul fueron algunos de los personajes que se presentaron en el escenario.

Durante las narraciones, los niños participaron en varias ocasiones para ayudar a Méndez a describir los paisajes carringtonianos.

"Creo que Leonora Carrington da muestra en estas narraciones ilustradas de su profunda imaginación, de los universos desbordantes que habitaban en su cabeza", expresó Méndez.

Además, el narrador se dijo honrado de compartir la magia de las historias con los niños, ya que Carrington se adelantó a la literatura infantil al mostrarles a los pequeños, lo que ocurre con sus cuerpos.

"Cosas que en el mundo adulto son llamadas cochinadas pero que para un niño son como un descubrimiento, como los eructos, la popó, la pipí", mencionó.

"Leonora hace alusión a esas cosas con total naturalidad y ese es el gran valor del libro, enseñar a los niños a ser conscientes de su propio cuerpo", agregó.

El cuentista también dijo sentirse impresionado de la rapidez con la que los niños captan las historias de Carrington, aun cuando para un adulto puedan parecer muy extrañas y hasta escatológicas.