Cancelan juicio contra obispo alemán a cambio de multa

La Fiscalía de Hamburgo canceló hoy el proceso contra el obispo derrochador Franz Peter Tebartz Van Elst, acusado de haber mentido sobre los gastos de su viaje a la India, a cambio de una multa de 20 mil euros (más 27 mil dólares).

El juicio contra el obispo alemán Tebartz van Elst por una declaración jurada falsa fue suspendido este día por la fiscalía de Hamburgo, después de que el obispo aceptó pagar la cuantiosa multa.

Ya en octubre el tribunal de Hamburgo había anunciado que suspendería el juicio si el obispo estuviese dispuesto a pagar una multa. Sólo faltaba la aprobación del acusado que llegó hace unos días.

La Fiscalía de Hamburgo había intentado actuar contra Tebartz van Elst por mentir en dos ocasiones en el marco de una interrogación acerca de un vuelo de primera clase que el cura hizo a la India.

En un primer momento, el cura que estaba siendo cuestionado acerca de los altos gastos de su diócesis, había asegurado que no había volado en primera clase. Tebartz Van Elst se había también resistido, inicialmente, a admitir sus errores y a pagar la multa.

A finales de octubre, el Papa Francisco apartó temporalmente de su cargo al obispo de Limbourg, de 53 años, en espera de los resultados de una investigación acerca de sus despilfarros.

El Vaticano abrió una investigación para esclarecer las críticas contra el prelado por gastar cerca de 40 millones de euros en la construcción de su residencia, inicialmente presupuestada en 5,5 millones.

Mientras tanto el vicario general Wolfgang Rösch fue asignado a la administración de la diócesis de Limbourg.

"La Santa Sede considera oportuno autorizar a Franz-Peter Tebartz-van Elst un periodo de permanencia fuera de la diócesis", escribió entonces el Vaticano en un comunicado.

El pasado 21 de octubre, el Pontífice recibió en el Vaticano al obispo de Limbourg, quien llevaba varios días en Roma para poder hablar con él y explicarle su versión de los hechos.

En Alemania el caso de Tebartz van Elst causó enorme polémica. Entre otras cosas porque la Iglesia alemana se financia a través de los impuestos que pagan todos los ciudadanos bautizados.

El diezmo es obligatorio y el fisco lo retira a los contribuyentes católicos y protestantes y lo entrega a las iglesias respectivas.