Bachelet acorta distancia a su segunda meta presidencial

La candidata presidencial de la opositora Nueva Mayoría, Michelle Bachelet, podría de nuevo alcanzar en marzo próximo la Presidencia de Chile y reinscribir su nombre en la historia de este país sudamericano.

Bachelet entró a la historia chilena el 11 de marzo de 2006, cuando se convirtió en la primera mujer en conquistar la Presidencia, a la cual podría regresar si gana la segunda vuelta de los comicios presidenciales prevista en diciembre próximo.

De acuerdo al escrutinio más reciente de la elección presidencial entregado por el Servicio Electoral de Chile, Bachelet, de filiación socialista, obtiene 46.77 por ciento de los votos escrutado el 89.99 por ciento de las 41 mil 349 mesas electorales.

En segundo lugar, y por ello la rival más probable de Bachelet (2006-2010) en la segunda ronda del 15 de diciembre próximo, se encuentra la candidata de la gobernante Alianza por Chile, Evelyn Matthei, con un 25.05 por ciento.

La ex jefa de Estado, de 62 años, siempre aguardó con confianza la lid presidencial de este domingo gracias al fuerte respaldo popular que mantuvo y que la colocó como la gran favorita a ganar la contienda.

A lo largo de toda la campaña electoral, e incluso antes de que ésta se iniciara, la abanderada de la opositora Nueva Mayoría siempre gozó de la preferencia del electorado chileno, con más del 45 por ciento de respaldo en las encuestas sobre intención de voto.

El triunfo de Bachelet viene a coronar una vida política intensa que estuvo marcada por el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y por la muerte, a consecuencia de torturas, de su padre, el general de la Fuerza Aérea Alberto Bachelet, en marzo de 1974.

Bachelet y su madre sufrieron apremios y pasaron por los campos de concentración de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y fueron expulsadas del país en 1975, por lo que debieron vivir su exilio en Australia y en la entonces República Democrática Alemana.

En 1979, Bachelet regresó a Chile, donde obtuvo el título de médico cirujano en la Universidad de Chile, y gracias a sus calificaciones y trabajos científicos recibió la beca Colegio Médico de Chile para especializarse en Pediatría y Salud Pública.

En forma posterior, la candidata presidencial opositora ingresó a la organización no gubernamental Pidee, la cual centró su ayuda a los niños afectados por la violencia represiva a sus familiares.

En 1990 ingresó al servicio público en el sector salud y en marzo de 2000 fue designada ministra de Salud por el presidente Ricardo Lagos (2000-2006), mientras que dos años más tarde asumió como ministra de Defensa, la primera mujer en América Latina en ocupar ese cargo.

El 11 de marzo de 2006 asumió como presidenta de Chile, cargo que terminó con un apoyo popular cercano al 80 por ciento.

Tras dejar el poder en manos del presidente Sebastián Piñera, el 11 de marzo de 2010, Bachelet fue designada en septiembre de ese año directora de la entonces recién creada ONU Mujeres por el secretario general del organismo internacional, Ban Ki-Moon.

Luego de tres años de una labor reconocida a nivel internacional en ONU Mujeres, Bachelet dejó su cargo el 23 de marzo pasado para volver a Chile y participar en una elección primaria donde fue designada candidata presidencial de la opositora Nueva Mayoría.

Bachelet tiene, según las encuestas, una serie de "atributos" que le dan contenido a su favoritismo, como gozar del 63 por ciento de confianza ciudadana y el hecho que el 81 por ciento la considere "preparada para ser presidente".

Junto con haber sido la primera mujer ministra de Defensa (2002-2004), también fue la primera mujer en ocupar la Presidencia Pro Tempore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

El que sea agnóstica, separada y socialista, empero, no parece ser hoy obstáculo para que la médico y militante de la resistencia a la dictadura de Pinochet se haya impuesto sobre los otros ocho aspirantes a la Primera Magistratura.

El mundo, el país y la escena política ha cambiado y se vive el inicio de un nuevo ciclo, es la concepción estratégica, que inspira su ideario y su accionar político.