Interrogante sobre nivel de abstención marca elecciones chilenas

Las incógnitas sobre el nivel de abstención y la participación de los jóvenes, merced a la reforma que estipuló inscripción automática en el padrón electoral, pero con voto voluntario, han marcado las elecciones generales en Chile.

Transcurrida más de la mitad de la jornada electoral, que se inició a las 08:00 horas locales (11:00 GMT), no se ha constatado una masiva afluencia de ciudadanos en los recintos de votación como para llamar a la calma a los candidatos y sus comandos.

Al "fantasma" de la abstención, que llegó a un 60 por ciento en las elecciones municipales de 2012, se une a la incertidumbre sobre la conducta electoral de un vasto número de potenciales votantes producto de la inscripción automática en el padrón electoral.

El cambio en el mecanismo, que antes estipulaba inscripción voluntaria pero con voto obligatorio, hizo saltar de manera automática el padrón electoral de siete millones de votantes a 13.5 millones de electores.

Por otro lado, la otra interrogante aún no resuelta de la jornada es el de la conducta y la adhesión de los jóvenes que se integraron automáticamente al cuerpo electoral, lo quisieran o no.

Este año, más del 32 por ciento del padrón electoral está compuesto por jóvenes de entre 18 y 34 años, un salto significativo comparado con el 6.5 por ciento de 2009.

En la primera parte de la jornada comicial de este domingo, por lo menos en Santiago no se vio una participación significativa de electorado joven, prevaleciendo la gente mayor.

Pero más allá de estas dudas, la jornada se ha desarrollado con normalidad, a excepción de algunos hechos anecdóticos, de madres y padres que concurrieron a los locales de votación con hijos pequeños y hasta un ciudadano vestido de Santa Claus.

En el recinto de votación del capitalino Estadio Nacional, uno de los más importantes y el más masivo del país, llamó la atención de los electores un vocal de mesa con evidentes muestras de haber participado en una fiesta la noche anterior.

En las inmediaciones del coliseo deportivo, además, se instaló, junto a los puestos de agua mineral, refrescos y "mote con huesillo" (tradicional bebida chilena), un estacionamiento para bicicletas, instalado por la organización "Ciclistas Furiosos".