Supera menor invidente obstáculos y destaca en artes e idiomas

Daniel no es sólo director de un grupo norteño, toca el piano, el violín, batería, bajo eléctrico, teclado, acordeón, es deportista, practica el inglés, francés e italiano, tiene apenas 15 años y es invidente.

Originario de Reynosa, Tamaulipas, Luis Daniel Pérez Vallejo cursa los talleres que imparte la Fundación Miradas de Esperanza, una institución que, sin fines de lucro, ofrece instrucción académica, artística y humana, que facilita la integración al mundo productivo, a niños ciegos y débiles visuales.

Mejor conocido como "El Kachorro" de Reynosa, el menor es director y dueño del grupo "Eslabón de Acero", del género norteño que ameniza todo tipo de eventos sociales, que como él dice, tocan cumbia y huapango "para que la gente baile".

Su falta de vista no le ha representado ningún obstáculo ya que este año fue designado como ganador del primer lugar en la categoría de Superación e integración en el Premio Estatal a la Juventud 2013 organizado por el gobierno del estado a través del Instituto Estatal de la Juventud, por el cual se hizo acreedor a un cheque por 35 mil pesos.

A pesar de su debilidad visual, este joven ha destacado por su desempeño en cursos de idiomas y talleres de arte. Domina varios instrumentos musicales y ha compartido escenario con grupos artísticos como Pesado, Bronco y Los Tucanes de Tijuana.

En entrevista, Daniel da cuenta de lo que ha sido su vida desde que nació hasta la actualidad, sus 15 años, cuyas actividades en la música le permiten sostener económicamente a su familia.

Relató que cuando nació estuvo 40 días en incubadora, por lo cual requirió oxígeno, "entonces el oxígeno me quemó la retina, y como no llegaron los bomberos me quedé ciego", bromea.

"Desde niño empecé a tocar con las vaporeras de mi mamá y las charolas y todo eso, y pues agarré el ritmo y a lo que es el oído musical me guié", expresó, destacando que desde los 6 años toca instrumentos, "empecé con el piano, un pianito de juguete y después con algo más profesional y ya le fui dando para adelante".

"Los instrumentos que toco ahora son el acordeón la batería, el piano, el tololoche, los bongos un poquito, pero comoquiera le hago. Desde niño me gustaba la música", remarcó.

Manifestó que con el apoyo de su mamá, hermanos y con mucha entrega ha logrado sobresalir, "quiero ser grande en el ambiente musical, de hecho quiero poner un estudio en Reynosa y quiero ser productor musical. Vivimos básicamente del grupo... mi hermano es ingeniero y mi madre ahí anda también"

"Hoy gané en la categoría de superación personal y obtuve 35 mil pesos y lo que hicimos para ganar el premio fue mandar todos mis logros, imágenes, medallas, trofeos, videos... alguna vez toque con el grupo Pesado y otros artistas, también participamos en las Paraolimpiadas de Guanajuato en salto de longitud", indicó.

Entre otras cosas, el menor estudia computación, ya sacó su primer material discográfico, incluso alguna vez escribió una canción que forma parte de sus primer sencillo y se llama "Como un pez en el agua", que trata de un joven al que dejó su novia, porque dice que cuando los peces salen del agua se sienten como ahogados.

Reconoció que pocas veces se ha sentido frustrado por ser invidente, "cuando no puedo jugar a algunas cosas con mis amigos, me aparto, me voy a tocar el violín y se me pasa, pero no, no ha sido gran problema".

Benilde Vallejo, mamá de Daniel y representante del grupo musical, comentó que el menor aprendió a tocar solo y les enseñó a sus compañeros del grupo musical... "son siete, de entre 13 y 18 años, sólo el de percusiones y animación tiene 33 años, es el mayor, y de todos sólo Daniel tiene alguna discapacidad"

La señora Benilde es madre soltera y tiene cuatro hijos, todos hombres, de 29 Juan Antonio, Jesús Alberto de 28, José Guadalupe de 20 y Daniel que es el más pequeño.

Ellos viven en la colonia Jacinto López, sector 2 de Reynosa y viven de la música, "El Kachorro de Reynosa" y su grupo "Eslabón de Acero" cobra algo así como 25 mil pesos por evento, es decir por unas cinco horas de tocada.