Descartan para este año la reforma migratoria en Estados Unidos

En lo que resta de 2013 no habrá reforma migratoria en Estados Unidos y probablemente, tampoco en 2014, previó Óscar Chacón, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas (NALACC, por sus siglas en inglés).

En entrevista con Notimex, explicó que la clave para obtener una reforma migratoria en Estados Unidos (incluso en 2014 que es año de elecciones intermedias), es no insistir en la reforma integral, como plantean los republicanos, ni en el camino a la ciudadanía propuesto por los demócratas.

Consideró que la posibilidad de una reforma en 2013 está prácticamente diluida, porque en la práctica le quedan 12 días al año legislativo y se esperan debates "espinosos", como el presupuesto y el déficit del gobierno federal.

De ahí que su propuesta sea un trabajo de más largo plazo y con una visión más práctica: en lugar de buscar una sola gran reforma que resuelva los problemas de una sola vez, es mejor buscar reformas que abran posibilidades a los migrantes, sin descuidar la presión para que no haya más deportaciones.

Y aunque el panorama político de Estados Unidos, hoy dominado por los republicanos, no cambiará por lo menos de aquí a 2020, con la redistritación electoral derivada del nuevo censo, Chacón fue muy claro en señalar que "los migrantes tienen enemigos tanto demócratas como republicanos".

De ahí que se tiene que trabajar con todos y buscar metas menos ambiciosas, pero consistentes, acordes con las preocupaciones de los migrantes.

De acuerdo con su experiencia en NALACC, las preocupaciones de los migrantes sin documentos tienen que ver más con el acceso al empleo legal, la garantía de no ser deportado, el otorgamiento de una licencia de conducir y el paso legal por las fronteras, más que la ciudadanía.

Claro que eso no significa renunciar al debate de la ciudadanía, tema que, según él, tiene un horizonte más amplio de 10 o 20 años y con un debate a partir de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, que proclama la igualdad entre las personas.

En todo caso, aseguró que los gobiernos de México y América Latina no pueden participar en este debate, porque Estados Unidos ha sido muy claro en el sentido de que la política migratoria es un tema de política estrictamente interna de ese país y las demás naciones lo asumen.

Por otra parte, Óscar Chacón expresó que a las organizaciones no gubernamentales en ambos lados de la frontera, "nos ha faltado más sofisticación y en última instancia, capacidad de ejercer poder y hacernos sentir de una manera verdaderamente beligerante, responsable, con propuestas y de manera imparcial".

Cuando eso se logre y se piense en un proceso de mediano y largo plazos, serán más fáciles de alcanzar las metas, si bien todo tiene que ver con organización y con una lectura más honesta de la realidad política de Estados Unidos.

Por otra parte, Chacón reconoció que es poco lo que pueden hacer los gobiernos de México y América Latina para incidir directamente en el debate, pues los congresistas estadunidenses en cuanto detecten ese intento, se cerrarán más y no se obtendrá nada.

Pero sí son capaces de ayudar a sus nacionales que viven en Estados Unidos a organizarse y profesionalizarse a través de sus organizaciones, porque ellos, como habitantes de ese país, sí tienen incidencia en el debate.

Ejemplificó que Israel y Taiwán hacen trabajos extraordinarios en esa vía, a pesar de que el número de sus ciudadanos, sobre todo en el caso taiwanés, es infinitamente inferior al de cualquier país de América Latina, y mucho más, de México.