Disputa Enríquez-Ominami el tercer lugar en presidenciales chilenas

).- En su segundo intento de llegar al presidencial Palacio de La Moneda, el cineasta Marco Enríquez-Ominami, del Partido Progresista (PRO) de Chile, intentará ubicarse como el tercer candidato más votado en los comicios de este domingo.

En esta ocasión, sin embargo, el ex diputado del opositor Partido Socialista (PS) -al que renunció hace cuatro años-, muestra posibilidades disminuidas respecto a la elección presidencial de 2009, cuando obtuvo un 20.3 por ciento en la primera vuelta.

En 2009, Enríquez-Ominami se transformó en un personaje político "contestario" que con su candidatura incomodó a la entonces gobernante Concertación de Partidos por la Democracia, alianza de centro-izquierda que buscaba un quinto mandato consecutivo.

De hecho, analistas coinciden en señalar al "díscolo" candidato como uno de los factores que incidieron en la derrota del aspirante concertacionista, el ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, en los comicios de ese año.

En efecto, si se hubiese sumado el 20.3 por ciento de votos que obtuvo Enríquez-Ominami al 29.60 por ciento que consiguió Frei Ruiz-Tagle, la Concertación habría alcanzado un 49.9 por ciento de los sufragios, lo que la habría dejado al borde de la mayoría absoluta.

El entonces candidato de la centroderecha y actual presidente Sebastián Piñera obtuvo en esa primera vuelta un 44 por ciento de los sufragios, y luego derrotó a Frei en la segunda vuelta.

Pero el proyecto de "MEO", como es conocido popularmente Enríquez-Ominami, prefiere interpelar a la izquierda "tradicional" de Chile, apostando por una renovación de liderazgos y de prácticas políticas.

El cineasta, que tiene además estudios de Literatura y de Filosofía en la Universidad de Chile, es hijo del extinto líder del insurgente Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Miguel Enríquez, abatido por la dictadura (1973-1990) en octubre de 1974.

A los pocos meses de edad, viajó al exilio en Francia junto a su madre, Manuela Gumucio, quien luego se casó con el también exiliado dirigente del MIR, Carlos Ominami.

Enríquez-Ominami volvió a Chile a los 13 años y cursó estudios secundarios en la Alianza Francesa de Santiago (Lycée Antoine de Saint-Exupéry) y en el exclusivo Saint George's College, de donde egresó en 1990.

Luego ingresó a la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, donde primero estudió Literatura y luego cursó la Licenciatura en Filosofía, entre 1991 y 1996.

Ese mismo año regresó a Francia para participar en un taller intensivo para cineastas en La Fémis (Escuela Nacional Superior de los Oficios de la Imagen y el Sonido) de París, tras lo cual realizó durante varios años programas para la televisión chilena.

Su vida política comienza en su época universitaria: fue vicepresidente del Centro de Alumnos de Filosofía de la Universidad de Chile y en 1993 compitió en elecciones internas como candidato a la presidencia de la federación de estudiantes de esa institución.

En los años siguientes, trabajó en las campaña senatorial de Carlos Ominami en 1993 y la presidencial de Ricardo Lagos en 1999, y en las municipales de 2004.

Ahora, como candidato del PRO -que constituyó en 2010- y con un 7.0 por ciento de intención de voto, Enríquez-Ominami disputa el tercer lugar con el independiente de derecha, Franco Parisi, que le aventaja en la carrera con un 10 por ciento.

Según el más reciente sondeo del Centro de Estudios Públicos (CEP), en el primer lugar de las preferencias se ubica la ex presidenta Michelle Bachelet, con un 47 por ciento, seguida por la abanderada oficialista Evelyn Matthei, con un 14 por ciento.

Otra encuesta, divulgada a inicios de noviembre por el Pulso Electoral Ipsos, ubicó a Enríquez-Ominami en un cuarto lugar, con una intención de voto de 12 por ciento.

Pero no le falta optimismo y, en el cierre de campaña, aseguró a sus partidarios que "vivo en la ardiente paciencia de hacer de Chile un país desarrollado, pero al derecho. Para eso me he preparado, hemos conformado un equipo de excelencia, nuevo y transparente".

Sin abandonar la vehemencia que le caracteriza, Enríquez-Ominami parafraseó incluso al físico Albert Einstein, al afirmar: "es una locura pretender que pasen cosas distintas, haciendo lo mismo".

"Pero en Chile, muchos creen que las cosas cambiarán votando por los mismos", sentenció el candidato del PRO, en su último llamado a los chilenos para que confíen en su proyecto político y le otorguen el voto en los comicios de este domingo.