Ofrece Horno 3 de Monterrey educación interactiva en ciencia

Si en el sur se pueden presumir pirámides que dan muestra del pasado cultural e histórico de México, Nuevo León puede exaltar su vocación y origen industrial con un mudo y colosal testigo: el Horno 3, de la ex Fundidora de Fierro y Acero, hoy erigido como un museo de ciencia y tecnología.

La estructura del Horno 3, nombrado ya monumento artístico nacional, en su vocación cultural de hoy en día, y a seis años de su apertura al público, está a punto de recibir a su visitante un millón, lo que patentiza la respuesta del público local, nacional y hasta extranjero por conocer este singular espacio que data del siglo XX.

Su director general, Luis López Pérez resaltó en entrevista que hoy "Horno 3 se constituye como un centro interactivo de ciencia y tecnología", luego de ser "parteaguas de la industrialización en México".

"Es de los patrimonios y monumentos industriales de México, porque allá en el sur de la República tenemos las pirámides, castillos, monasterios, edificaciones antiguas muy importantes, pero acá nosotros decimos que la estructura del Horno Alto No. 3 son las pirámides industriales del norte de la República", sostuvo.

"Actualmente estamos esperando la calificación de patrimonio de la humanidad, por medio de gobierno del estado se hizo la gestión ante la Unesco, pero es un hecho que forma parte de la historia industrial de México", expresó.

Hoy en día, a punto de cumplir seis años en agosto próximo como centro interactivo de ciencia y tecnología se enfocan al objetivo educativo para incentivar el interés en niños y jóvenes en estas áreas, subrayó.

"Va directamente relacionado con nuestra misión y como uno de nuestros principales objetivos que es el lograr que cada vez más jóvenes terminen carreras en las áreas de ciencias, ya sean técnicas o profesionales", expuso.

Refirió que "en México actualmente solo 30 por ciento de los estudiantes termina en esas áreas y el país requiere de esto, para ser más competitivo internacionalmente".

"Sí nos interesa que la gente y los muchachos que diariamente vienen a visitas escolares, que tenemos casi 800 diarios, vienen y hacen una visita de dos horas, una parte lógicamente es conocer los interactivos, los que también son lúdicos, tienes un aprendizaje sobre alguna materia científica o algún dato tecnológico de las industrias", comentó.

Sin embargo, a la par con lo anterior, en el Horno 3 del parque Fundidora se ofrecen talleres educativos de 20 minutos y "ahí ven algún principio científico básico sobre Bernulio, Newton o acerca de sustancias, algo sobre magnetismo, presiones en los líquidos,

etcétera", detalló.

"Esa es la parte fundamental de Horno 3, el que todos se lleven un valor agregado y esto va enfocado, a que cada vez más muchachos se interesen y le pierdan miedo a la ciencia", dijo López Pérez.

El enfoque es mostrar que "la ciencia es divertida y sencilla, el método que utilizamos nosotros es vivencial y demostrativo, para que todos aprendan de manera sencilla".

En paralelo a lo anterior, Horno 3 ha diseñado de manera conjunta con universidades diplomados para niños y jóvenes de seis a 16 años, los cuales van desde mecatrónica, medicina, desarrollo sostenible, robótica, química y arquitectura sustentable.

La entidad también desde hace tres años ofrece diplomados para el magisterio, avalados por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional.

"Es un diplomado en el aprendizaje y enseñanza de la ciencia para maestros de educación básica y se inscribió en el catálogo nacional de capacitación magisterial", indicó.

Este esquema tiene tres años y en ese lapso unos 500 maestros ya pasaron en estos diplomados que constan de 120 horas de capacitación, comentó.

"Somos un esfuerzo de educación no formal" y que como ningún museo del país opera sin subsidios del sector público, remarcó el director general del Horno 3.