Celebra "NorteArte" 10 años de danza contemporánea a ritmo grupero

El nacimiento y declive de una estrella grupera, "El meño", quien gracias a la mercadotecnia logra alcanza el éxito y el amor de las masas, es narrada en el unipersonal "NorteArte", del bailarín Manuel Ballesteros, que anoche celebró su décimo aniversario con la develación de una placa conmemorativa.

Fue la penúltima función en Sonora de esta exitosa propuesta dancística, que ha cautivado a cientos de espectadores de diversos estados de México, así como de China y Estados Unidos.

Encarnando al "Meño", el destacado bailarín sonorense se apoderó del escenario para interpretar uno de sus grandes éxitos, "El pollo", canción que carece de sentido y que desde sus primeras notas fue aplaudida por el público.

La fijación de los gruperos por apoyar a fundaciones altruistas y el éxito obtenido por este peculiar personaje, quien tiene una extraña predilección por cierta ropa y sombreros, también forma parte este espectáculo, en el que Ballesteros demuestra sus cualidades dancísticas, actorales y musicales.

La función continuó con una representación dancística sobre las drogas, en la que el "Meño", a través de sonidos y la contorción de su cuerpo, da cuenta de las diversas facetas de adición que atraviesan las estrellas del espectáculo, quienes finalmente terminan en centros de rehabilitación o muertos.

Entre carcajadas y los sonidos de cámaras fotográficas capturando imágenes, fluyeron los movimientos del bailarín, quien muestra sus mejores poses para promocionar las botas que llevan su nombre.

La crítica también estuvo presente en este unipersonal, pues el "Meño" no sólo carece de talento, pues además las piezas que interpreta, que se caracterizan por capturar el espíritu norteño, carecen de sentido y en algunos casos de letra.

Sorpresivamente, la estrella grupera concluye el espectáculo ante decenas de cámaras de televisión imaginarias y se baja del escenario para susurrarle al público un mensaje subliminal, que busca que sigan comprando sus discos y asistiendo a sus conciertos, lo cual le permitirá tener más dinero, fama y otra camioneta de lujo.

Durante esta función conmemorativa, Ballesteros agradeció a los asistentes por compartir este importante momento que reconoce la labor que emprendió hace 10 años para llevar la danza a los lugares más recónditos de Sonora.

Mientras que el secretario de Educación y Cultura de Sonora, Jorge Luis Ibarra Mendívil, aseguró que Ballesteros, quien es egresado de la primera generación de la Licenciatura en Artes de la Universidad de Sonora, es un gran valor del estado, "es una expresión de la capacidad creativa de la entidad, del esfuerzo constante y dedicación a una profesión".