Efectos positivos en sistema penal, sólo con trabajo social

Apostar por incrementar penas, con un sistema penal rígido e inflexible, y sin un trabajo social que tenga claridad en el origen y causas de los delitos, no tendrá efectos positivos en el combate a la inseguridad.

Por ello, es necesario que a la par de la impartición de justicia se trabaje con las medidas de prevención del delito, además de garantizar un buen empleo, educación y fomento a la cultura, entre otros aspectos, opinó Sandra Salcedo González.

La colaboradora del Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana dijo en entrevista que mientras en el mundo hay una tendencia abolicionista de la pena de muerte, práctica que no se aplica o no está en la legislación de 140 países, todavía hay naciones que insisten en aplicarla.

En ese sentido, consideró que ante el clima de inseguridad que existe en el país sería un grave retroceso restablecer la pena de muerte en México.

Esta práctica, insistió, no garantiza resultados en el combate a la criminalidad y sólo pueden pronunciarse en su favor quienes no están comprometidos con la perspectiva de derechos humanos, no entienden la dignidad humana ni son respetuosos de las personas.

Reconoció que en México son pocas las voces en favor de la pena de muerte, y quienes así se han manifestado lo hicieron de manera coyuntural en época de elecciones, aunque han modificado su postura y ahora apoyan implantar la cadena perpetua.

La especialista recordó además que en la última resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas, de diciembre del año pasado, se invitó a los países comprometidos en la materia de derechos humanos a aplazar todas las ejecuciones que se tengan, o sea no aplicarlas.

De acuerdo con Salcedo González, en este momento hay más de 23 mil personas en el mundo que han sido sentenciadas a la pena de muerte.

"Los países en los que podemos ubicar que se han tenido las mayores ejecuciones (por número) son China, Irán, Irak, Arabia Saudí, Estados Unidos y Yémen", mencionó.

La profesora integrante del Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana hizo hincapié en que aun cuando algunos estados han retirado esa práctica en Estados Unidos, sigue siendo el único país que la mantiene en toda América.

Esa es la razón por la que desde la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha recibido recomendaciones vinculadas al tema: "debes buscar la abolición, que no está incidiendo en reducir los crímenes".

Además, estableció, hay algunos países que aplican esa sentencia a crímenes no graves, como la práctica de relaciones sexuales fuera del matrimonio.

De acuerdo con la investigadora, se ha visto también que hay discriminación en Estados Unidos, pues se tenían informes de que es aplicada más a afroamericanos y latinos, que a aquellas personas consideradas como de raza blanca.

Recordó que en México la pena de muerte no está permitida, aunque todavía lo estuvo hasta 2005 en el Código de Justicia Militar, el único donde estaba prevista a pesar de que ya no se aplicaba desde la década de los años 60.