Consideran clave en Colombia nuevo ciclo de diálogo para paz futura

El ciclo de conversaciones sobre participación política, que inician el gobierno del presidente colombiano Juan Manuel Santos y las FARC en Cuba, será clave para el futuro del proceso de paz, consideró hoy el diario El Tiempo.

El periódico colombiano aseguró este domingo que la negociación que las partes comienzan esta semana en La Habana, sobre el segundo punto de la agenda, "podría ser la ronda de la verdad sobre lo que puede esperarse del proceso de paz".

"Será el tiempo para saber si el grupo armado va a transar en lo que el equipo oficial considera innegociable entre los 10 puntos que ya planteó sobre el segundo tema. Y para saber si el gobierno les ve rumbo cierto a los diálogos", apuntó.

Precisó que si bien fue la propuesta de Asamblea Constituyente que hicieron las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) "la que recibió un No inmediato y público, otras hacen parte de lo que los delegados oficiales ven imposible".

Recordó que están en la lista la discusión sobre la elección popular de Fiscal, Procurador, Contralor y Defensor, las regulaciones para impedir el monopolio de los medios de comunicación y la sustitución de la Cámara de Representantes, entre otros.

El gobierno de Santos ha rechazado algunas de las exigencias rebeldes, porque no están incluidas dentro de los temas que se pactaron con la guerrilla sobre participación política, durante la fase exploratoria de los diálogos.

"Si las FARC convierten en inamovibles lo que desde su contraparte se está considerando innegociable, el equipo oficial, según supo El Tiempo, podría concluir que no hay opción para el proceso de paz", sostuvo el rotativo local.

Para el diario, en medio de las diferencias entre el gobierno y la guerrilla está la opinión pública, que según recientes encuestas apoya en un 70 por ciento los diálogos, pero se opone a la participación política de las FARC.

"Si a ese rechazo natural la guerrilla le suma inamovibles para su inserción en la vida política, los márgenes de maniobra del gobierno en la mesa de La Habana se verían muy reducidos", consideró la publicación colombiana.

Consideró que "aún hay tiempo para que las FARC entiendan que paralelo a la negociación en la mesa deben persuadir a los colombianos, con propuestas razonables, de su genuino interés por hacer parte de la democracia".