Crece rápido el programa de fomento a la lectura en espacios públicos

"Inventores culturales. Fomento a la lectura en espacios públicos" crece cada día gracias a la participación de niños, jóvenes y adultos. Todos los fines de semana se presenta donde la oferta cultural es pobre y, cada vez con mayor frecuencia, donde la misma población organizada lo pide.

Se trata de una iniciativa de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México que fue echada a andar apenas en enero del presente año, a partir del deseo expresado por la titular de esa dependencia, Lucía García Noriega, en el sentido de dar un fuerte impulso al fomento a la lectura entre la población de la capital del país.

Así lo informó Cony Cuevas, responsable y estratega del proyecto cuya mira está puesta en incentivar, principalmente entre los niños, el gusto y el amor por la lectura. Originalmente se pensó en ese sector de la población por ser garante del futuro inmediato del país, pero muy pronto jóvenes y adultos se han unido.

"Llegamos a espacios públicos como jardines, museos, casas de cultura y centros de desarrollo social para fomentar ese hábito con actividades como la lectura en voz alta, talleres y otros mecanismos que permiten a la gente tomar parte activa", subrayó Cuevas, en el marco de la dinámica desarrollada hoy.

En entrevista con Notimex, mencionó que a la fecha la respuesta de la comunidad ha sido amplia y satisfactoria. Los niños se acercan con curiosidad que rápido cambia a interés. Ante eso, los padres se integran y toman parte en las lúdicas actividades que se hacen en cada visita del programa que pensó Cony Cuevas.

Al principio, el programa diseñaba su calendario de visitas a las comunidades de las 16 delegaciones políticas de la ciudad de México a partir de charlas con las autoridades de cada demarcación, considerando, sobre todo, las zonas donde la oferta cultural es pobre o nula, destacó la entrevistada al recapitular en el tema.

"Sin embargo, a escaso medio año de trabajo sobre este proyecto, la gente ya lo tiene plenamente identificado y hoy, es fecha en que a través de visitas a las oficinas del programa, cartas y otras plataformas de comunicación, es la misma sociedad organizada quien solicita nuestra presencia en sus espacios públicos".

Tras lo anterior, Cony Cuevas abundó que el proyecto ha evolucionado de tal forma que su espíritu original ha sido rebasado. "Comencé por seleccionar espacios en las 16 delegaciones y hoy recibimos numerosas solicitudes de parte de la comunidad organizada y de no pocas instituciones culturales establecidas".

El trabajo crece, añadió Cuevas, quien recordó que a partir de esas propuestas de los lectores, los espacios públicos donde lleva el programa se han multiplicado. Ejemplificó al citar que en Milpa Alta, donde si bien existe una oferta cultural por parte de la misma secretaría, frecuentemente le solicitan que los visite.

Por otro lado, la entrevistada dijo que el programa tiene un club infantil operado por lectores voluntarios, cuyos padres ya son parte de él. Eso ha generado una dinámica más intensa y, al mismo tiempo, el crecimiento en cantidad y calidad de los lectores quienes cada vez demandan libros desde edades más tempranas.

"Inventores Culturales, Fomento a la Lectura en Espacios Públicos" cuenta con la infraestructura necesaria para alcanzar sus objetivos, subrayó Cuevas, a la vez que explicó: Llevamos lectores en voz alta, mesas, sillas, equipo de sonido, libros y preparamos el espacio para que los asistentes estén cómodos y gocen leyendo.

La logística es preparada por Cony Cuevas con anticipación. "Un mes antes de cada visita, se hace la difusión entre la población de la comunidad para que nos esperen el día acordado. En ocasiones, nos apoyan padres de familia, maestros y hasta los cronistas de los pueblos y barrios que existen en la capital del país".

Hoy, antes de las 11:00 horas, la responsable del programa supervisó que todo estuviera cabal en el Centro de Desarrollo Social "Amado Nervo", ubicado en la colonia Nueva Atzacoalco, donde se realizó un homenaje a Antoine de Saint-Exupéry con teatro guiñol, lectura en voz alta de "El principito" y un taller.

La dinámica inició cuando un cuentacuentos leyó fragmentos de "El principito" y luego los niños. Después el grupo Pipis y Ganas ofreció una función de teatro guiñol a partir de esa historia y, por último, se impartió un taller para que cada infante escribiera algo sobre el personaje que más le gustó de ese cuento clásico.

"El nombre del programa viene de su dinámica: los niños ven, escuchan, leen y luego inventan su propia historia. Es una forma divertida, sin obligatoriedad, para que el público pequeño se acerque no sólo a la lectura, sino a la escritura y a la creación a través del juego; los niños son los inventores", concluyó Cony.