Crece tensión entre Corte Suprema y presidenta de Argentina

La tensión entre la presidenta argentina Cristina Fernández y la Corte Suprema de Justicia creció esta semana, con una serie de escándalos periodísticos y denuncias penales.

La prensa opositora publicó versiones anónimas sobre un supuesto chantaje al presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, por parte de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que estaría investigando sus bienes y sus declaraciones patrimoniales.

El organismo recaudador desmintió tal investigación, pero diputados oficialistas advirtieron que, aún y cuando existiera, no habría ningún problema, ya que Lorenzetti es un ciudadano sujeto a las leyes fiscales como todos.

La Corte zanjó el episodio con la emisión de un comunicado firmado por todos sus miembros, en el que informó que se reuniría con funcionarios de la AFIP para aclarar los trascendidos.

El escándalo todavía ocupaba las portadas de los medios de comunicación, cuando el diputado kirchnerista Carlos Kunkel presentó una denuncia penal contra siete jueces por supuestos nombramientos indebidos.

Además, impulsó un proyecto de ley para quitar a la Corte el control del presupuesto de la Justicia.

La reacción de Kunkel, uno de los personajes más cercanos a la presidenta, fue interpretada como una represalia por un fallo de la Corte de la semana pasada, que anuló un artículo clave de la reforma judicial integral que el gobierno presentó en el Congreso.

La Corte rechazó la elección por voto popular de los miembros del Consejo de la Magistratura, que es el órgano que postula a los jueces y supervisa su desempeño.

Fernández había defendido la elección directa de estos funcionarios como única vía para "democratizar" la justicia, mientras que la oposición había calificado la reforma como un "avasallamiento" contra la independencia del Poder Judicial.