Plantea nuevos retos el descubrimiento de la ciudad maya Chactún

Con el reciente hallazgo de la ciudad maya Chactún, localizada en el sector norte de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, en Campeche, investigadores y arqueólogos se enfrentan a la tarea de descubrir cuál era el papel que desempeñaba esta urbe prehispánica que floreció en el periodo Clásico Tardío (600-900 d.C.).

En entrevista con Notimex, el investigador Ivan Sprajc, quien dirige al grupo de arqueólogos nacionales y extranjeros que ubicaron esta ciudad, aseguró que el hallazgo revelará nuevos datos sobre la cultura Maya, aunque "crea más preguntas que respuestas".

Refirió que Chactún se integra por tres núcleos urbanos de arquitectura monumental: templos ceremoniales, palacios y estructuras alargadas y voluminosas, los cuales rodean plazas y patios. Además, se ubican dos juegos de pelota, 20 estelas con medios esculpidos y un número similar de altares cilíndricos; "arquitectura que revela la grandeza de esta urbe", destacó.

"Esta es una estimación conservativa, ya que se encontraron fragmentos que por su mal estado de preservación se desconoce a cuántos monumentos originales pertenecen, así que definitivamente era una ciudad muy importante en la geografía política del Clásico Maya, aunque también hay muchas huellas de actividad posterior al llamado Colapso Maya, cuando la mayoría de los asentamientos de la cultura fueron abandonados", apuntó.

Con el hallazgo, que se suma a los resultados de las exploraciones del proyecto "Reconocimiento arqueológico de Campeche", que se realiza desde 1996, su equipo de trabajo abre el camino a la arqueología del sureste mexicano:

"Nosotros publicamos nuestros hallazgos, las características de la superficie sin excavación; esto da la primera información a los demás arqueólogos para que puedan, con base en eso, concebir sus propios proyectos de investigación enfocados a sitios o áreas particulares", señaló Sprajc.

Entre las interrogantes que con investigaciones futuras se deberán responder sobre la antigua ciudad, que revela un área que representa un blanco en el mapa arqueológico maya, se encuentra describir el papel que desempeñaba y el por qué de su ubicación céntrica, entre las regiones Río Bec y Chenes.

"Este sitio al investigarse más a fondo dará respuestas muy interesantes en cuanto a las relaciones de esta área con otras cercanas, en términos de guerras y relaciones de gobierno", consideró.

Sprajc explicó que como ya es tradición en la arqueología maya, Chactún (Piedra Roja o Piedra Grande) toma su nombre de acuerdo a una característica del lugar. En este caso fue una de las estelas que alude al gobernante K'inich B'ahlam, quien erigió este monumento para celebrar la conclusión de un katún en el año 700 d. C.

"En la estela se menciona que en esta fecha se clavó la piedra roja "Chactún"; "cha" puede ser grande o rojo y el nombre es apropiado porque en el estuco que cubre la estela se conservan en varios puntos la pintura roja, aunque es un nombre arbitrario como ha sido costumbre en la arqueología maya", comentó.

El también investigador del Centro de Investigaciones Científicas de la Academia Eslovena de Ciencias y Artes destacó el trabajo de su equipo, que desde 1996 en ocho temporadas ha revelado cerca de 80 sitios previamente desconocidos y que esta última temporada se dedicó únicamente a explorar Chactún, lo que implicó inspecciones, registro de monumentos esculpidos y el levantamiento topográfico.

Sprajc manifestó que si bien la exploración que permitió el descubrimiento de Chactún fue patrocinada por la National Geographic Society y las empresas Villas (Austria) y Ars longa (Eslovenia), el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) es el responsable de aplicar la normatividad correspondiente.

"Nuestro proyecto como cualquier otro se tuvo que someter primero a dictamen del Consejo de Arqueología del INAH y, en este caso, mi obligación es entregar un informe en un lapso razonable sobre el descubrimiento", expuso.

En este sentido, el especialista aclaró que el sitio es parte del Patrimonio Arqueológico de los mexicanos, "por lo que todos los hallazgos se quedan y analizan en México, bajo ninguna circunstancia puede salir del país".

Para poder acceder a Chactún, recordó, fue necesario abrir un antiguo callejón abandonado y despejar los 16 kilómetros de un antiguo camino, tarea que llevó tres semanas.

Tras su hallazgo y registro, dijo, ha sido cerrado para prevenir los saqueos y preservar la zona declarada ya Biosfera Natural por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés).

Respecto a la posibilidad de que esta zona sea abierta en un futuro al público, el arqueólogo Ivan Sprajc señaló que si bien el camino es inaccesible, "si se trabaja el sitio, se tendrá que habilitar una camino por lo menos de terracería; no es algo imposible".