Ofrece Jorge Viladoms concierto de ensueño en Bellas Artes

Con el fin de reunir fondos para la fundación "Creciendo con la Música", institución que incentiva a los niños de escasos recursos a estudiar música, el pianista mexicano Jorge Viladoms Weber ofreció anoche un concierto de ensueño en el Palacio de Bellas Artes.

El artista, de origen duranguense radicado en Suiza desde hace una década, realizó una gira por la geografía nacional, periplo en el que tocó escenarios de Sonora, Durango y Guadalajara. Anoche, en la Sala Manuel M. Ponce del palacio de mármol estremeció al público que abarrotó el recinto con su peculiar estilo.

Las obras interpretadas en los dos tiempos del concierto, debidas al genio musical de Federico Ibarra, Ludwig van Beethoven, Federico Chopin y Franz Liszt, fueron ofrecidas como un dulcísimo remanso, la otra cara del escándalo, el ir y venir de gente y coches, y el bullicio afuera del Palacio de Bellas Artes.

A lo largo del concierto, Jorge Viladoms, profesor titular en el Conservatorio de Lausana en Suiza desde 2011, hizo que la imaginación, las remembranzas, los recuerdos del pasado y tal vez del futuro, se desbordaran entre el público cuando cada cual tejió una nueva historia basada en su experiencia de vida.

Lo anterior, gracias a la extraordinaria manera de tocar el piano que tiene ese duranguense distinguido, quien derramó miel y talento en cada resquicio de la sala. Ser sensible, en 2012 constituyó la fundación motivado por el interés de ayudar a los infantes mexicanos a partir de la música, lo que para él es todo.

De acuerdo con sus planes, con los fondos reunidos en esta gira traerá un contenedor de Suiza con más de 150 instrumentos musicales en 2014. Por eso se pulió al diseñar el repertorio que habría de interpretar a lo largo de la gira. Abrió el recital interpretando la "Sonata núm. 2", de Federico Ibarra.

Pronto, le siguió la "Sonata núm. 14, Clair de lune", de Beethoven; "Fantasie Impromptu", de Chopin, y "Estudio de concierto núm. 3, Un sospiro", de Liszt, piezas elegidas para la primera parte del recital. El público, sensible a la capacidad interpretativa del joven artista, se entregó desde las primicias.

Tras un intermedio de 10 minutos para estirar las piernas, toser a gusto o ir al baño, la parte complementaria del concierto contempló "Estudio, op. 25 núm. 12", "Nocturno, op. 48 núm. 1" y "Estudio, op.10 núm 12", de Chopin, además de "Valleé d'Obermann", de Franz Liszt. Los asistentes, subyugados.

Viladoms dijo sentirse muy satisfecho de la gira, sobre todo muy contento por la respuesta del público. La gente, recordó sonriente, se acerca para saludarlo y tomarse la foto del recuerdo, lindos detalles que nunca suceden en Suiza por carecer la población de allá de la calidez y ternura del hospitalario mexicano.

Viladoms empezó a tocar piano a los 15 años en clases particulares con María Luisa Paya. A los 18 fue aceptado en el Conservatorio de Lausana de Suiza, donde estudió con Pierre Goy. En 2009 fue seleccionado en la Hochschule der Künste en Zúrich para estudiar una maestría con el gran Homero Francesch.

En 2010 ganó el Gran Premio Marguerite Meister de Zúrich y un año después obtuvo el primer lugar en el Kiefer Hablitzel Wettbewerb de Berna. Fue alumno de Pascal Devoyon, Jean-Philippe Collard, Paul Badura Skoda, Favre Christian, Valentin Gheorghiu, Anne Queffélec, Nelson Goerner y Philippe Cassard.