Integra Croacia la UE dos décadas después de guerra de los Balcanes

La Unión Europea (UE) acogerá el lunes próximo a Croacia como su 28 miembro, el primer país de los Balcanes Occidentales a integrar la mancomunidad, 20 años después de la guerra que destrozó la región tras la desintegración de la antigua Yugoslavia.

"La adhesión de Croacia es la evidencia del poder de transformación de la UE. Destrozada por la guerra hace tan solo dos décadas, Croacia es ahora una democracia estable, capaz de asumir las obligaciones de una membresía de la UE y de adherir a los padrones europeos", señaló el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

Croacia entra a la UE luego de un proceso de negociación que duró diez años y le exigió reformas en ámbitos como el Estado de Derecho, la lucha contra la corrupción, los derechos humanos y la protección de las minorías para quedarse conforme con las leyes y normas de la UE.

El primer beneficio que disfrutará será el fin de las tarifas aduaneras en sus negocios con los demás países europeos, que compran 58.5 por ciento de las exportaciones croatas, valoradas en 3.9 mil millones de euros en 2012.

Ello ayudará a impulsar la economía croata, que registró en 2012 una retracción de 2 por ciento, situando el PIB per capita en 44 mil millones de euros, equivalente a 61 por ciento de la media de la UE.

El país también contará con 149.8 millones de euros del presupuesto europeo para invertir en proyectos destinados a reducir los desequilibrios de desarrollo respecto a los demás países de la UE.

No obstante, las demás ventajas de hacer parte del club europeo tardarán algunos años en hacerse sentir.

Los 4.4 millones de habitantes del país balcánico aún tendrán que esperar algunos años antes de poder viajar en la UE sin pasaporte, ya que la adhesión al llamado espacio Schengen de libre circulación exige el cumplimiento de toda una lista de condiciones.

Los croatas también podrán tener que esperar siete años para tener acceso a los mercados de trabajo de sus socios de la UE, ya que en ese plazo los gobiernos nacionales pueden decidir unilateralmente imponer condiciones de transición para la entrada de trabajadores del nuevo país miembro.

Por su parte, Croacia tiene el derecho de imponer restricciones similares para proteger a su mercado laboral, que registró en abril pasado un nivel de desempleo de 18.1 por ciento, por encima de la media europea de 11 por ciento, pero muy inferior a la de países como Grecia o España.

El reemplazamiento de la moneda croata, kuna, por el euro también tardará algunos años en concretarse, hasta que el país cumpla con todas las condiciones exigidas.

Entre ellas se incluyen la compatibilidad de la legislación bancaria y fiscal nacional con las normas europeas, la estabilidad de los precios y de las tasas de cambio y unas cuentas públicas equilibradas.