Cursan 60 por ciento de jóvenes alemanes sistema de educación dual

El 60 por ciento de los jóvenes alemanes cursan una formación profesional homologada en Alemania, un sistema que se ha desarrollado hace cientos de años y que busca especializar a las fuerzas de trabajo mientras concluyen su formación escolar.

Este modelo dual se diferencia del aprendizaje profesional escolar típico de otros países, tanto europeos como latinoamericanos, por la combinación de la capacitación teórica con la formación directa en centros de trabajo.

El sistema abarca 350 carreras profesionales que van de la industria siderúrgica a la pedagogía infantil.

El componente profesional práctico se adquiere durante tres o cuatro días a la semana en la empresa, mientras que la formación teórica corre a cargo de la escuela profesional, a la que el alumno asiste uno o dos días a la semana. La capacitación completa dura entre dos y tres años y medio.

En los últimos años, Alemania ha firmado acuerdos de educación dual con otros países como México, con el que suscribió un convenio en abril pasado, hasta llegar a España, con el que firmó el mes pasado.

"Este sistema se desarrolló en Alemania a lo largo de siglos", explicó Achim Dercks, vicepresidente de la Asociación de Cámaras de Comercio e Industria (DIHK), en un encuentro con periodistas extranjeros.

"No es un invento que tuvo una fecha específica, se basa en una tradición de maestros profesionales que se instauró ya hace 500 años en el país", añadió.

Sin embargo, al principio del siglo XX se estableció cada vez más como modelo, paralelamente a la progresiva importancia de las cámaras de comercio en el país, ya que son ellas las responsables de controlar y poner en la práctica este sistema.

Justamente por ser un modelo que se desarrolló paralelamente a la historia reciente del país, según Dercks, no es algo que se puede exportar "uno a uno" en otros países.

"Creo que hay en particular dos puntos que se deben tener presente para quienes quieren importar este modelo: el primero es que las empresas tienen que estar muy involucradas y de manera activa en todo el proceso", aseguró.

El segundo punto se puede resumir con la palabra "calidad", ya que, "el éxito del sistema depende de la calidad de los profesores teóricos y de los profesionales que acompañan a los aprendices en las empresas", estableció.

Para que el sistema funcione es necesario un órgano de control y verificación de resultados de todo el proceso, aseveró Dercks. Este papel lo desempeñan en Alemania las cámaras de comercio e industria.

Las cámaras tienen que garantizar que la formación no sea demasiado específica para una empresa. Por ejemplo, se tiene que asegurar que un mecánico que hace su formación dual en la empresa automotriz Audi, pueda trabajar sin problemas también en Mercedes, si se presentara la ocasión.

Según Dercks, estos son los elementos importantes, sin embargo, la implementación del modelo y sus actores, se tienen que elegir de manera apropiada en cada país.

En Alemania, por ejemplo, los aprendices que cursan este tipo de formación perciben un sueldo mínimo. "Esto no tiene porque ser así en todos los países, pero yo creo que en Alemania es un ingrediente del éxito", externó.

Una de las ventajas de este sistema es que las empresas alemanas contribuyen no sólo prácticamente sino económicamente en la formación de jóvenes en cuanto pagan tanto a los aprendices como al personal responsable de la formación.