ONU acusa a cascos azules de abuso sexual en República Centroafricana

La Organización de Naciones Unidas (ONU) informó hoy que se presentaron acusaciones contra integrantes de su misión de paz en la República Centroafricana, por abuso sexual contra niños.

En su conferencia de prensa diaria, el vocero de la ONU, Stephan Dujarric, informó que el país al que pertenecen los soldados acusados de los abusos ya comenzó una investigación sobre los incidentes, sin dar precisiones.

"Si las acusaciones son sustentadas, podrían constituir una grave violación a los principios de la ONU y al código de conducta de los cascos azules. Al estado miembro (de origen de los acusados) se le pedirá que tome acción disciplinaria pronta y apropiada", agregó.

El vocero de la ONU explicó que la misión de este organismo se enteró de las acusaciones el 19 de junio pasado, y que las comunicó un día más tarde al país que contribuyó con estas tropas.

Destacó que los crímenes podrían haber sucedido en 2014, y subrayó que a las víctimas se les proporcionaba asistencia y cuidados médicos.

La ONU destacó que los cascos azules que cometen delitos en las misiones en que participan son disciplinados por los países a los que pertenecen, y que el organismo multilateral sólo puede supervisar la acción de la justicia.

Las acusaciones surgen un día después de que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, nombró un panel de expertos que investigó la reacción del organismo ante las acusaciones de abuso sexual a niños de parte de fuerzas de paz de Francia en la República Centroafricana.

De acuerdo con estos señalamientos, los soldados franceses abusaron de menores a quienes les ofrecieron comida a cambio de sexo oral, entre diciembre de 2013 y mediados de 2014.

Informes internos de la ONU filtrados a la prensa destacan además acusaciones de abuso sexual a niños en la República Centroafricana de parte de tropas de Chad y Guinea Ecuatorial.

Iniciado en 2013, el conflicto en la República Centroafricana ha causado el desplazamiento de casi medio millón de personas en ese país.

La violencia en esa región comenzó luego de que milicias cristianas conocidas como antibalaka lanzaran una ofensiva contra los rebeldes musulmanes de la coalición Seleka que tomaron el gobierno central.

A fin de instaurar el orden y de proteger a la población civil centroafricana, la ONU desplegó un dispositivo de 10 mil soldados en ese país.