Luce la Compañía Nacional de Teatro con "La prueba de las promesas"

En la vida cotidiana la verdad se puede ocultar tras máscaras con falsedades e hipocresías, de ahí que se deba tener cuidado con las promesas que se hacen en nombre del amor, sobre todo cuando no existen garantías de que se cumplan. Tal es la moraleja y enseñanza de la puesta en escena "La prueba de las promesas".

Autoría de Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza, el montaje ofrece temporada hasta el 28 de julio en La Corrala del Mitote, estructura metálica e industrial al estilo isabelino de la Compañía Nacional de Teatro (CNT), instalada en la Plaza "Ángel Salas" del Centro Cultural del Bosque, en esta ciudad.

En una versión dirigida y adaptada por Carlos Corona, la pieza cuenta la historia de Don Ilián, un viejo mago que busca que su hija Blanca se case con Don Enrique, a fin de llevar la paz a Toledo. Pero, Blanca ama a Don Juan, quien además de sentirlo lo mismo por ella, desea que su padre le enseñe la Nigromancia.

Don Ilián sospecha que Don Juan incumplirá con sus promesas y para demostrarlo hace uso de su magia e inicia una serie de enredos y juegos en los que la fantasía, los espejismos y el deslumbramiento se hacen presentes. Hay que recordar que el arte de la Nigromancia en ese entonces era prohibido por el Rey.

La obra en verso incluye un epílogo formado con extractos de obras del mismo autor: "La cueva de Salamanca" y "Las paredes oyen", así como por textos de William Shakespeare, Pierre Corneille y Peter Brook, que proporcionan un plus extraordinario a la puesta en escena de acceso gratuito para todo público.

La idea es poner énfasis en cómo el montaje es teatro dentro del teatro y por lo tanto, una ilusión donde la verdadera naturaleza de los seres humanos se revela. Por eso, uno de los personajes centrales es el interpretado por la actriz de número de la CNT, Rosenda Monteros, quien actúa como un "mensajero del destino".

En el montaje también participan los actores del elenco estable de la Compañía: Oscar Narváez, Mariana Gajá, Everardo Arzate, Eduardo Candás, Alvaro Zúñiga, Andrés Weiss, Yulleni Pérez Vertti, Ana Isabel Esqueira y Abril Mayett con la participación especial de Alan Uribe y los músicos Leonardo Soqui y Alberto Rosas.

Destaca la actuación de Mariana Gajá, quien interpreta a Blanca, una joven ingenua, soñadora y apasionada; ella se enamora de la persona equivocada y la vida le demuestra lo que realmente es el amor y la pasión. Como en la vida, los diálogos están salpicados de una sana picardía.

Es así como el público colocado en dos niveles superiores de graderías, que le permite observar a tres frentes en una perspectiva de casi 180 grados, se transporta al Siglo de Oro con diálogos poderosos y un vestuario acorde con la época, además de la interpretación en vivo de la música de moda de aquellos años.

Los toques de humor y risas están presentes gracias a los personajes de Lucía, Chacón y Tristán, criados que a pesar de su desventaja social, mantienen su orgullo y convicciones. Ellos dotan al espectáculo de momentos de comicidad que el público agradece con risas a veces sonoras a veces discretas.